México, D.F.- La aprobación, en la Cámara de Senadores, del Dictamen que contiene el proyecto de decreto para reformar el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para elevar de 14 a 15 años la edad para trabajar a los menores de edad representa un avance para seguir con el combate al trabajo infantil.

En ese sentido, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) hace un llamado para que este dictamen, turnado a los congresos locales, se apruebe, ya que además de prevenir el trabajo y la explotación laboral infantil, contribuirá a que se logré la ratificación del Convenio 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Dicho instrumento internacional destaca el aumento de la edad mínima de trabajo para niños, niñas y adolescentes. Además, de que se cumpliría con las Observaciones Finales emitidas a México por el Comité de los Derechos del Niño que solicita ratificar el Convenio 138 de la OIT, relativas a la reducción del trabajo infantil y del número de niños y niñas que trabajan en el país.

De acuerdo a cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del cuarto trimestre de 2011 (ENOE), el número de niñas y niños de 5 a 17 años que realizaban actividades económicas fue de tres millones, ascendiendo la tasa de ocupación infantil en nuestro país al 10.5%. El 30% de esta población tiene entre 5 y 13 años y el 70%, entre 14 y 17.

El armonizar las normas nacionales con los instrumentos internacionales de derechos humanos, permitiría impulsar políticas públicas que aseguren la abolición efectiva del trabajo infantil, así como generar el más completo desarrollo físico y mental de las niñas y niños que trabajan, en igualdad de condiciones respecto a otros niños y niñas.

Es indispensable que se cumpla la obligación de garantizar el ejercicio efectivo de sus derechos humanos, al sentar los estándares más altos de protección en esta materia, ya que al ratificar el Convenio 138 éste adquiriría rango constitucional, tal y como está establecido después de la reforma constitucional en materia de derechos humanos de 2011.

La armonización con las disposiciones internacionales, poniendo como base el interés superior de niños y niñas, constituye la base de la acción nacional para la abolición total del trabajo infantil, y si bien muchos factores económicos y sociales están relacionados, las acciones concretas y paulatinas permitirán contribuir al desarrollo pleno de este grupo de población.

El Conapred refrenda el llamado para que también los Congresos locales aprueben esta modificación para reforzar el marco legal que permita no sólo una mejor protección al trabajo infantil en México, sino para contrarrestar esta realidad y lograr la eliminación de esta actividad que coloca en desventaja a miles de niños y niñas en el país.

vmp