México, DF. (Agencias).- A toda prisa, el Senado de la República aprobó en la madrugada de hoy la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, entre la euforia de la mayoría de los senadores del PRI, PAN y PRD y críticas de algunos legisladores panistas y perredistas, quienes trataron de modificar de última hora el dictamen, sin éxito.

Ninguna de las 24 reservas propuestas por los panistas Javier Corral, José María Martínez y Jorge Luis Preciado y de los perredistas Alejandro Encinas, Dolores Padierna y Armando Ríos Piter, fueron aprobadas. Se rechazaron, sin discutirse siquiera.

Los legisladores advirtieron que la reforma tiene omisiones y en realidad beneficia a Televisa y sólo al otro operador dominante en telecomunicaciones, Carlos Slim, se le aplican las nuevas normas antimonopolios.

Fue un proceso de absoluto fast track, ya que en menos de 12 horas se aprobó el dictamen en comisiones y se votó después ante el pleno. Se reanudó la sesión del jueves a las once y media de la noche, para darle primera lectura y se citó de inmediato a otra sesión, pasada la medianoche, en que se votó en lo general y lo particular, después de dispensar incluso su publicación en la Gaceta Parlamentaria.

A las 3 de la madrugada con 8 minutos, la minuta fue aprobada en lo general con 118 votos a favor y tres en contra, éstos últimos de legisladores del PT, que en voz de su coordinador, Manuel Bartlett, advirtieron que no avalarían esa nueva ley de telecomunicaciones, que permite la entrada de capital extranjero al 100 por ciento.

Los presidentes de las comisiones de Puntos Constitucionales, Raúl Cervantes, de Radio, Televisión y Cinematografía, Alejandra Barrales, de Estudios Legislativos, Graciela Ortiz, expresaron beneplácito por esa reforma, ya que desde hace más de 15 años no se modificaba la legislación en materia de Telecomuniaciones y Radiodifusión.

Sin embargo, el perredista Alejandro Encinas y el panista Javier Corral resaltaron los faltantes. El primero recalcó que lejos de conciliar entre dos grupos de poder y contener a los monopolios, se favorece a uno de los actores, “manteniendo intocado al monopolio de la opinión pública, lo que convierte a la parafernalia que ha rodeado al Pacto por México en un engaño”.

Recalcó que abrir la competencia no garantiza por sí mismo la eliminación de las prácticas monopólicas ni el ejercicio pleno del derecho a la información, menos aun una auténtica pluralidad de los medios de comunicación. “Abrir el mercado de telecomunicaciones no implica necesariamente su democratización”.

Por su parte, el senador Corral , expuso que tenía sentimientos encontrados, ya que en la reforma se incluyen ideas por las que siempre ha luchado, pero le entristece que muchos de los puntos centrales se fueron diluyendo.

Deploró que los senadores eliminaran el dar vista al ministerio público de las prácticas monopólicas.

El gran faltante de la reforma, dijo, es que se siga permitiendo que unos cuantos se sigan haciendo ricos con los bienes de la nación. Recalcó que entre los diez millonarios del país, seis son concesionarios de telecomunicaciones y radiodifusión.

Corral deploró también que al final, las dictaminadoras hayan cedido a las presiones de los empresarios y modificado el Artículo 2, fracción Séptima, para devolverles el amparo directo y la suspensión del acto reclamado, permitiendo con ello que sigan resistiéndose a las resoluciones del Estado.

En clara referencia a la argumentación que esgrimió el PAN para defender ese punto, en el sentido de que se requería dar certeza jurídica, sostuvo que debió decirse que esa certeza jurídica es “para unos cuantos”.

A partir de las 3 de la madrugada con ocho minutos comenzó la discusión en lo particular, que concluyó a las cinco con veintidós minutos, luego de que la mayoría PRI-PAN rechazó todas las reservas propuestas.

Tal como ocurrió con el debate a la llamada Ley Televisa, se desecharon todas las reservas sin aceptar siquiera discutirlas. Entre ellas, la reforma al artículo 28, fracción séptima, que en opinión de Corral es una concesión para los empresarios a los que permite dar la vuelta a la Ley y resistirse a cumplir con las resoluciones de los órganos autónomos.

Asimismo, la mayoría votó en contra de modificar el transitorio octavo, referido a las normas para la retransmisión de señales abiertas en televisión de paga. Corral denunció que Televisa incorporó “lo que se conoce ya como la Cláusula Angoitia” –en referencia al vicepresidente de la televisora, Alfonso de Angoitia– de que al operador dominante no se le aplique la regla de gratuidad.

Igualmente, se desechó la propuesta de Encinas para que en el artículo Sexto constitucional, junto con el derecho de las audiencias se incluyera también el derecho de los comunicadores. El perredista Luis Sánchez, recalcó que «fue por mezquindad» y Corral recalcó que no se introdujo esa modificación por las fobias contra una periodista, que luego explicó se trata de Carmen Aristegui.

La minuta fue regresada a la Cámara de Diputados, donde continuará el proceso del Constituyente.