(Agencias)

SIMFERÓPOL/BRUSELAS (Reuters) – Crimea pidió formalmente el lunes unirse a Rusia, un día después que sus líderes declararan en una votación al estilo soviético que un 97 por ciento de sus ciudadanos apoyaron separarse de Ucrania, en un referendo visto como ilegal por Kiev y Occidente y que provocó sanciones inmediatas de la Unión Europea.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) acordaron el lunes en Bruselas imponer sanciones contra 21 funcionarios de Ucrania y Rusia, dijo el canciller lituano.

Después de una reunión que duró tres horas, los cancilleres de los 28 países miembros acordaron sanciones que incluyen prohibiciones de viajes a los funcionarios y congelamiento de activos por su papel en la toma rusa de Crimea y el referendo del domingo.

El canciller lituano dijo que se tomarán más medidas en los próximos días, cuando líderes de la UE se reúnan en una cumbre en Bruselas. Se espera que expandan la lista a figuras de más alto nivel, cercanas al presidente ruso, Vladimir Putin.

El referendo, que desmembra a Ucrania contra su voluntad, podría desatar la peor crisis entre Oriente y Occidente desde la Segunda Guerra Mundial.

«Las acciones de hoy envían un fuerte mensaje al Gobierno ruso de que hay consecuencias por sus acciones que violan la soberanía e integridad territorial de Ucrania, incluyendo las acciones que apoyan el referendo ilegal para la separación de Crimea», dijo la Casa Blanca.

Un funcionario de alto nivel del Gobierno de Obama dijo que había «evidencia concreta» de que algunas papeletas en el referendo de Crimea llegaron «premarcadas» a algunas ciudades de la región.

El viceprimer ministro ruso, Dmitry Rogozin, quien está en la lista de sanciones de la Casa Blanca, sugirió que las medidas no afectarán a quienes no tengan activos en el exterior.

DESMEMBRANDO UCRANIA

Obama dijo anteriormente que las fuerzas rusas deben poner fin a las «incursiones» en su ex vecino soviético mientras Putin renovó su acusación de que los nuevos líderes ucranianos, que llegaron al poder por un levantamiento que destituyó al presidente pro ruso el mes pasado, no estaba logrando proteger a los rusoparlantes de los nacionalistas violentos ucranianos.

Moscú respondió a la presión occidental pidiendo un «grupo de contacto» internacional para que medie en la crisis. El grupo también instaría a Ucrania a adoptar una nueva Constitución que diera mayores poderes a las regiones del país, y requeriría a Ucrania que mantuviera neutralidad política y militar.

Un recuento completo preliminar de la votación del domingo mostró que el 96,77 por ciento de los votantes optaron por unirse a Rusia, según anunció en televisión el presidente de la comisión de gobierno regional que supervisaba el referendo, Mikhail Malyshev.

Las autoridades dijeron que la participación fue del 83 por ciento. En Crimea viven 2 millones de personas.

Los miembros de las minorías ucraniana y tártara dijeron que boicotearían la consulta, celebrada sólo tres semanas después de que las fuerzas rusas tomaran el control de la península, donde tiene su base la flota rusa del Mar Negro.

Putin, cuya popularidad en casa se ha visto impulsada por su actuación en Crimea a pesar de los riesgos para su economía, realizará una sesión conjunta extraordinaria del Parlamento ruso sobre Crimea el martes, dijo su representante en la Cámara baja.

Las acciones rusas y el rublo se recuperaron debido a que los inversores calcularon que las sanciones occidentales serían mayormente simbólicas y evitarían medidas comerciales o financieras que pudieran causar un daño económico significativo.

El Parlamento ucraniano apoyó el lunes un decreto presidencial para una movilización militar parcial para convocar a hasta 40.000 reservistas.