Cuernavaca, Morelos (Agencias).- Cuauhtémoc Blanco Bravo, alcalde electo de Cuernavaca, confirmó que cuando asuma su cargo, el próximo 1 de enero, echará abajo el convenio vigente con el gobierno del estado respecto del Mando Único.

“Desafortunadamente, somos el primer lugar en delitos, no funciona el Mando Único”, afirmó al término de una reunión con el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro y Castro.

Si funcionara, abundó, “las cosas no estaría como están en Cuernavaca, me duele saber que seamos el primer lugar en delitos. Se me hace una injusticia que a las personas de la tercera edad se les metan en su casa, se me hace una injusticia que le roben a la gente”.

Hace un mes, cuando arrancó el proceso de entrega-recepción de la capital morelense, el exfutbolista cimbró al gobierno del estado, al afirmar que no estaba de acuerdo con el Mando Único y hoy confirmó su postura.

De su decisión no ha hablado con autoridades estatales porque, dijo, tiene cosas más importantes que hacer.

“Al momento no he tenido reuniones con ellos, he tenido otras cosas que le estoy dando prioridad, que no se las puedo decir ahorita. Me interesa ver otras cosas. No he asistido a reuniones (con el gobierno del estado) porque he tenido otras cosas más importantes qué hacer”, afirmó.

En una improvisada rueda de prensa, en el Claustro de la Catedral de Cuernavaca, el exfutbolista comentó que está gestionando “cosas” para traerlas a Cuernavaca, para sacarla del estado en el que se encuentra en materia de seguridad y pobreza.

–Las autoridades estatales dicen que se quieren reunir con el alcalde electo para explicarle “las bondades” de la estrategia de entregar la fuerza policiaca municipal al estado— se le insistió.

–No me voy a reunir ahora. Si me llaman probablemente me reúna con las autoridades. Se los voy a decir nuevamente: no ha funcionado el Mando Único, por eso haremos otras cosas con la seguridad en Cuernavaca, reiteró.

El Mando Único opera en 29 de los 33 municipios de la entidad, entre ellos Cuernavaca, Jiutepec, Cuautla y Jojutla.

Según la información oficial, “atiende al 95.3% de la población, cubre el 91.5% del territorio del estado y con este modelo “se ha logrado bajar en un 7.7% el total de delitos de alto impacto en el estado”.

Sin embargo, cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que a pesar de que el Mando Único ha funcionado durante más de un año Morelos mantiene el quinto lugar con más homicidios en el país.

La primera vez que Blanco habló de retirar el Mando Único de Cuernavaca, el secretario de Seguridad Pública estatal, Jesús Alberto Capella Ibarra afirmó que si el exfutbolista rechazaba el convenio, la Comisión Estatal de Seguridad ordenaría el retiro del armamento, las radios y el personal asignado en comodato para Cuernavaca y aseguró que tenía facultades para dejar, prácticamente, sin seguridad a la capital del estado.

“No se puede experimentar, ni manejar (sic) ocurrencias en el tema de la seguridad pública, no se puede porque lo que está en juego es la vida, la integridad y el patrimonio de las familias morelenses, entonces las ocurrencias les pueden costar la vida de seres humanos”, dijo Capella Ibarra.

Luego pidió una reunión con el exfutbolista para explicarle “las bondades” del Mando Único: “yo estoy seguro que con cinco minutos, con cinco minutos que me permita explicarle qué había antes y qué hay ahora con el Mando Único, entendería”.

Sin embargo, Blanco afirmó hoy que, por lo pronto no se reunirá con autoridades estatales porque tiene cosas más importantes que hacer.

Con el obispo, “intercambio de ideas”

Respecto de la reunión entre Blanco y el obispo Castro, este último comentó que la intención fue “intercambiar puntos de vista” sobre la situación de la capital del estado y escuchar “las estrategias y programas que tiene el señor Cuauhtémoc para trabajar en la ciudad”.

“Hemos hablado sobre los planes tan buenos que él (Cuauhtémoc) tiene, sobre su entusiasmo para trabajar por Cuernavaca. El señor Cuauhtémoc es un presidente municipal bien decidido para trabajar contra la corrupción”, elogió el prelado.

El obispo Ramón Castro no provoca simpatía al gobernador Graco Ramírez pues, desde que llegó a la Diócesis, ha denunciado los hechos de inseguridad que viven los fieles católicos y en más de una ocasión ha provocado la molestia al mandatario o a su esposa Elena Cepeda.

Una semana antes de las elecciones del pasado 7 de junio, el obispo sacó a las calles de Cuernavaca a más de 20 mil personas en una marcha por la paz, misma que tuvo como objetivo demostrar que la inseguridad sigue siendo el principal problema de la entidad.

Hace unos meses, lo acusaron de haberse robado una custodia en el pueblo de Tepalcingo, lo que interpretó como un nuevo ataque y el miércoles pasado por la noche denunció a través de las redes un robo en la parroquia de Oaxtepec.

“Que pena! Entraron a robar anoche la parroquia de Sto Domingo en Oaxtepec! Rompieron alcancías y abrieron el Sagrario! Vaya Seguridad!”, publicó en Twitter.

Durante la reunión entre Ramón Castro y Cuauhtémoc Blanco, participaron también los dirigentes de la Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos, Gerardo Becerra Chávez de Ita, y de la Federación Auténtica del Transporte, Dagoberto Rivera Jaimes.

El primero encabeza una organización que interpuso hace unos meses una denuncia penal por peculado contra Graco Ramírez por la utilización de recursos de un crédito por dos mil 800 millones de pesos contratado desde 2013. La denuncia fue interpuesta ante la PGR.