Autoridades iraníes han buscado acercarse al gobierno de México desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador llegó al poder, según afirmó este domingo la columnista de The Wall Street Journal, Mary Anastasia O’Grady.

Bajo el título El Terror de Soleimani en América Latina, O’Grady expuso en su columna de opinión la fuerte influencia del régimen iraní en diversas regiones de América Latina, y expresó su preocupación por los intentos del país persa de estrechar su relación con México.

“Una fuente de inteligencia fiable me dice que Irán se ha ido acercando a México desde que el Presidente Andrés Manuel López Obrador asumió el cargo hace 13 meses. Eso encaja con el patrón Soleimani y es algo de lo que hay que preocuparse”, escribió la columnista.

Para O’Grady, los esfuerzos de Irán por fortalecer su relación con México coinciden con “el patrón” que siguió el general Qassem Soleimani, que dirigía el principal brazo militar de Irán -las Fuerzas Qud-, y que murió el pasado 3 de enero en un ataque aéreo ordenado por Donald Trump.

Soleimani, explica la editorialista, se ocupaba a través de la fuerza Quds de las operaciones en el extranjero de la Guardia Revolucionaria Islámica, participando en la guerra asimétrica a través del tráfico de armas, y de los asesinatos y ataques a objetivos enemigos.

“En otras palabras, exporta terrorismo”, asegura O’Grady en su columna.

Con Soleimani al mando, el brazo militar iraní buscó en las últimas décadas extender sus tentáculos en América Latina, con Venezuela y Cuba como sus principales aliados: “Hugo Chávez, como protegido de Fidel Castro, abrazó la revolución iraní y sus actividades terroristas”, escribe la columnista.

Nicaragua, Argentina, Perú, Brasil, El Salvador o Bolivia -esta última durante el gobierno de Evo Morales-, serían también para O’Grady regiones latinoamericanas que en algún momento “cortejaron” o se relacionaron con Irán, y ayudaron al régimen persa a extender su influencia en la zona.

A ello, se unirían los preocupantes intentos de las autoridades de Teherán de acercarse al gobierno de López Obrador. En definitiva, distintas incursiones en Latinoamérica que a juicio de la editorialista, no pueden quedar sin respuesta.

«Si el fin de Soleimani es el comienzo de una política norteamericana más musculosa hacia Teherán, es una buena noticia para América Latina. La muerte de esta mente maestra terrorista es un mensaje a aquellos en la región [latinoamericana] que albergan sus redes”, reafirmó la columnista.

Hasta el momento, el gobierno de México no se ha pronunciado sobre las afirmaciones que Mary Anastasia O’Grady publicó en The Wall Street Journal.

El Gobierno de México instó a EEUU e Irán al diálogo

El 5 de enero, dos días después del ataque estadounidense en el que murió el general Qassem Soleimani, el gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, llamó a Estados Unidos y a Irán al diálogo, a fin de evitar una escalada de tensiones que termine en un conflicto planetario.

“El Gobierno de México sigue con preocupación los recientes sucesos en Iraq e Irán. En apego a los principios constitucionales de política exterior, refrenda el valor del diálogo y la negociación en la solución de controversias internacionales”, señala el mensaje que la cancillería publicó en Twitter.

El mensaje llegó un día después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador se negara a opinar del tema.

“No me meto en eso, eso tiene que ver con la política exterior, no puedo opinar de eso”, dijo durante su conferencia de prensa matutina. Como parte de su respuesta “inapelable”, López Obrador citó al artículo 89 de la Constitución Política para expresar que en materia de política exterior, México debe apegarse a los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.

“Ya expliqué, nosotros no vamos a juzgar en estos casos porque no queremos que nadie interprete lo que corresponde a las decisiones de los mexicanos. Es un principio que siempre hemos aplicado en política exterior», sentenció el mandatario.