La revelación del monto de la deuda pública nacional que dejará la administración de Enrique Peña Nieto al próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha encendido la polémica.

En su edición del jueves, el diario El Universal publicó que el próximo gobierno federal heredará una deuda de 9.9 billones de pesos, equivalente a 42.4% del Producto Interno Bruto (PIB), la proporción más elevada que reciba una administración entrante en este siglo.

Peña Nieto puede pasar a la historia como el mandatario que dejó crecer la deuda pública varios puntos por encima de como la recibió puesto que sumó 4 billones de pesos más a lo que recibió de la administración de Felipe Calderón.

No obstante, el gobierno de la República, a través de su portavoz Eduardo Sánchez, se defendió diciendo que México es el único país del G20 (las 20 economías más grandes del mundo) que ha logrado bajar su deuda en relación con el tamaño de su economía.

El vocero de la Presidencia dijo que la deuda pública pasó de 48.7% a 42.4% del PIB durante esta administración.