México (Agencias).- David Madrigal, antropólogo investigador de El Colegio de San Luis, afirma que el llamado “efecto Rubí”, que no es más que la esperada fiesta de quince años de la joven potosina Rubí Ibarra García, es el claro ejemplo de cómo se relacionan las redes sociales con la vida personal, la cual cada vez es dejada más de lado debido a una dinámica de cambio social en donde la vida es parte ya de un escrutinio público en redes sociales.

El caso de Rubí se volvió viral en el ciberespacio a partir de que sus padres difundieron un video en el que invitaban a “toda la comunidad de La Joya y predios cercanos” asistir la fiesta de 15 años de su hija, el pasado 2 de diciembre.

Consideró que el asunto muy particular de Rubí es una cuestión que se tiene que ver más en un sentido coyuntural, pues dijo parecerle que tiene mucho que ver con el momento que como mexicanos estamos pasando de una preocupación muy profunda sobre el futuro del país y las relaciones con el vecino del norte una vez que llegue la nueva presidencia. “En un sentido coyuntural tiene mucho sentido y mucha lógica que nos conectemos a través de una cosa que parece trivial o que es banal pero que empieza a relacionarnos a través de muchas maneras, esto es el poder de las redes sociales”, dijo.

Por ello destacó que a su parecer se están dando nuevas formas de entrelazamiento de las historias de las personas y las nuevas formas del tejido social; entonces las formas fijas que se tenían más asimiladas, como las formas de relacionarnos unos con otros, están en un proceso de recomposición a partir de las nuevas plataformas tecnológicas que potencian la interacción, lo cual muestra que más que una descomposición se vive una nueva configuración social a partir de las redes sociales, pues en las redes no hay reglas, cuando las cosas están en la red son de todos, por lo que puede pasar lo que sea, como en el caso de Rubí.

Hoy como resultante de ese poder de las redes sociales, es que tuvieron que movilizarse decenas de policías municipales, estatales y federales, así como elementos del Ejército, para resguardar la seguridad en las inmediaciones de las comunidades de La Joya, municipio de Villa de Guadalupe, y Laguna Seca, municipio de Charcas, ante el arribo de miles de personas con motivo de la celebración de los 15 años de Rubí Ibarra García, que ha acaparado la atención en internet y parte de la prensa local, nacional, e internacional, que calificaron el evento como “la fiesta del año”.