México (Agencias).- De acuerdo con la Profeco el empeño puede resultar una de las opciones más caras del mercado. Recordó que por lo general, las casas de empeño tienen su nicho de mercado en las personas que no están bancarizadas y por lo tanto, no pueden acceder a créditos y otros servicios financieros como los que ofrecen los bancos.

Destacó que para quienes no logren conseguir un crédito bancario y opten por acudir a una casa de empeño, lo recomendable es tratar con instituciones formales. La dependencia destacó que cuando un cliente llega a un establecimiento de este tipo, debe encontrar toda la información a la vista: carteles con CAT y el contrato de adhesión con el número de registro del contrato, principalmente.

La Profeco puntualizó que el valor que se le da a la prenda es uno de los factores más importantes al empeñar, ya que el préstamo va en función de ello.

«Si un consumidor va a una empresa donde valúan, por ejemplo, su joya en un monto que no considera adecuado, lo mejor que puede hacer es no dejarla allí e irse a donde sí puedan hacer una valuación precisa y justa».

De esta manera, agregó, el consumidor se protege, obtiene lo que está buscando y envía el mensaje a los proveedores de que quien no dé el servicio adecuado perderá la clientela.

Cuando una persona opta por el empeño, es necesario firmar un contrato de prenda, mediante el cual, ambas partes se sujetan a las cláusulas que lo integran.

El empeño tiene un costo para el pignorante y divide en: una tasa de interés mensual nominal sobre el préstamo otorgado y un cargo por la custodia de la prenda.