El gobierno federal analiza realizar una rifa del avión presidencial con 6 millones de «cachitos» de 500 pesos, como parte de una de las cinco opciones de venta, anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador.

A quienes han criticado el fracaso de la enajenación del TP01, José María Morelos y Pavón, les respondió que “no son tamalitos de chipilín”.

“En el caso de la Lotería serían 6 millones de cachitos, para que se entienda, 500 pesos son 3 mil millones, el avión si son 130 millones de dólares, estamos hablando de tres mil 500, pero se le daría al que ganara el avión, pero ya incluido un servicio de operación de dos años o de un año, esto es vender los números”, explicó durante la conferencia mañanera.

Además, sugirió que los empresarios ayuden a promover la venta de los boletos entre sus trabajadores.

Sin embargo, condicionó que el ganador de la rifa no debe malbaratar el Boeing 787 y por lo menos, lo venda al precio del avalúo, equivalente a 130 millones de dólares.

“Aún cuando alguien se saque el avión, sería muy lamentable que alguien lo malbaratara, porque, como norma, le tendríamos que poner que, si lo vende, cuando menos sea a precio de avalúo, por el mismo, pues, pero es que estamos hablando de un avión”, señaló.

El resto de las opciones son vender a un comprador único con el acompañamientos de la Oficina de las Naciones Unidas para Servicios y Proyectos (UNOPS), en la cual ya había dos interesados y uno de ellos, ofrecía 125 millones de dólares, la cual rechazó porque «no podemos aceptar oferta que esté por debajo del avalúo».

La segunda sería hacer un trueque, entregar el avión a cambio de medicamentos y equipo médico correspondiente a la cantidad de 130 millones de dólares.

Como tercera opción, dividir el pago entre 12 empresas y que cada una pague 11 millones de dólares, de estas, ya levantaron la mano dos.

Y en cuarto lugar, la Fuerza Aérea Mexicana rentaría el “José María Morelos” por hora, a un precio por debajo de los 70 mil dólares, ya que tiene un alcance de hasta 800 horas.

«Una ofensa al pueblo»

El mes pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que no es fácil vender el avión presidencial José María Morelos y Pavón.

Comentó que en 2019 tuvo algunas dificultades para encontrar a alguien que esté dispuesto a adquirir una aeronave que sólo es funcional para viajes largos de por lo menos cuatro horas.

“Ha llevado tiempo lo del avión presidencial porque es un avión muy grande costoso y no es fácil conseguir clientes”, dijo.

El TP 01 José María Morelos fue adaptado para 80 pasajeros, aunque tenía capacidad para 240 personas.

Criticó que era demasiado costoso levantar semejante medio de transporte, para visitar destinos cortos como Mérida y Oaxaca, lo que, dijo, era como una ofensa al pueblo de México.