A través de un crédito hipotecario puedes comprar tu casa o departamento pero debes considerar varios aspectos antes de solicitarlo. Toma en cuenta tus ingresos, gastos fijos, deudas, ahorros y asegúrate de que posees la suficiente liquidez para enfrentar este compromiso.

Piensa que es una inversión a largo plazo (de al menos 15 años) y que necesitas considerar no sólo tus finanzas sino también tus planes a futuro. Sé disciplinado y prepárate antes de lanzarte a la aventura de comprar la casa de tus sueños.

Estableciendo escenarios, visualiza las siguientes situaciones, porque a la larga esas significarán grandes obstáculos:

Tienes deudas a largo o mediano plazo. Estas comenzando un negocio y no tendrás liquidez para soportar tu empresa. Tu nivel de ingresos es bajo para la hipoteca que necesitas. No tienes capacidad de ahorro, pues tus gastos fijos (agua, luz, renta, colegiaturas, seguros) son muy altos. La empresa donde trabajas pasa por un momento de inestabilidad.

O tal vez estas situaciones: Tienes poco control sobre tus finanzas. Tus ahorros no alcanzan para un enganche de por lo menos un 20 por ciento. Tu relación sentimental es inestable, los gastos de maternidad son altos y los hijos muy demandantes.

Si tienes unos de estos escenarios, lo mejor será que los resuelvas, antes de dar el gran paso.