Ciudad de México.- La ex líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, reapareció en la escena pública este lunes, en una conferencia ofrecida en un hotel en Polanco cercano a su departamento, a diez días de haber quedado libre.

Entre vítores y aplausos de sus seguidores, Gordillo se presentó para emitir un mensaje y anticipó que no aceptaría preguntas.

Abrió su intervención mostrando una imagen suya tras las rejas. “Aquí tienen la imagen que ha predominado durante más de cinco años, producto de una persecución política de acoso e injusticia. Es el producto de un expediente basado en mentiras y acusaciones falsas para hacerme ver culpable de algo que no cometí”, señaló.

La política de origen chiapaneco permaneció formalmente presa durante cinco años y cinco meses.

La madrugada del pasado 8 de agosto, su abogado, Marco Antonio Del Toro, dio a conocer que le fue sobreseída la única causa penal que mantenía en prisión domiciliaria a su cliente, por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada, y por los cuales fue detenida en febrero de 2013 en el aeropuerto internacional de Toluca.

“No sufrí sola, también sufrieron las maestras y los maestros de México”, dijo Gordillo esta mañana.

“La dura prueba a la que fui sometida cambió al país y a mi familia. No sufrí sola. Empeñé lo mejor que fui. No acepté condiciones indignas. No se ahorraron recursos desde una visión mediática para tratarme con una dureza que sólo una orquestación perversa podría propiciar”.

“Lamento que nos hayan responsabilizado de la compleja situación educativa del país cuando la mayoría de los maestros hacen lo mejor que pueden con las herramientas insuficientes que el gobierno les da. Se prefirió gastar en propaganda que invertir en un programa efectivo que calara a fondo en la mejoría de la educación de nuestro pueblo. Lamento que algunas actitudes que se me atribuyeron hayan contribuido a que fuéramos blanco fácil, un chivo expiatorio que se le culpó de todo y sobre todo lamento que quienes debían defenderlos no lo hicieron y nos traicionaron.

“A las maestras y los maestros de México les pido que en este inicio de clases pongan lo mejor de sí mismos como siempre lo han hecho. Entréguense a los niños y niñas con la tranquilidad ya que sus preocupaciones deberán ser fielemente defendidas, que la dignidad del magisterio se volverá a valorar. El mundo y nuestro país están inmersos en una profunda transformación y hemos recibido una gran lección ciudadana. Sin rencores por el pasado y pensando en el futuro.

“La educación laica, pública gratuita y nacional ha sido nuestra razón de ser. Vayamos por su excelencia. El SNTE ha vivido una compleja y larga historia pero nunca antes se había enfrentado a la autodestrucción como resultado de la abyección. En cada rincón de México, en cada escuela pública se percibe la crisis sindical. Se exige un sindicato fuerte y unido. Es preciso recuperar la fortaleza con grandeza de espíritu.

“Mi lealtad siempre estará a lado de los maestros y maestras de México, y de la defensa de la educación pública de excelencia. En lo inmediato me debo a los míos que padecieron mi ausencia sin que esto implique abandonar mis convicciones.

“A los mexicanos les tiene que ir bien. El tiempo nos dio la razón. Nuestra integridad es nuestra fortaleza. Vayamos todos unidos a la gran hazaña que México exige. Unidad, integridad, palabra veraz, compromiso con la gente y amor por nuestro niños y jóvenes. Arriba los maestros y maestras de México”.