Toluca (Agencias).- Los mandatarios de México, Estados Unidos y Canadá acordaron impulsar la prosperidad económica y social, así como la seguridad de América del Norte con cuatro ejes que harán más competitiva la región.

En un mensaje posterior a la Cumbre de Líderes de América del Norte en la capital mexiquense, el presidente Enrique Peña Nieto detalló que el primer eje es sobre el impulso a la prosperidad de la región de América del Norte. En ese sentido se anunció la creación de un plan de trabajo para la competitividad, uno de transporte que potencie la infraestructura en el comercio y un acuerdo para simplificar los procedimientos y requisitos aduaneros.

También se habló de facilitar el tránsito de personas y de armonizar el programa de viajeros confiables que los tres países de la región de América del Norte implementan.

Acordaron financiar proyectos que permitirán revisar las infraestructuras en la región para impulsar el comercio, el transporte de mercancía y la movilidad de las personas.

En el segundo eje se habló de nuevas áreas de oportunidad, como las facilidades para la movilidad de estudiantes por los tres países y el incremento del intercambio académico.

Peña Nieto precisó que este programa de movilidad de estudiantes permitirá aumentar el número de intercambios académicos dentro de la región, con el objetivo de incrementar la cifra de los 14 mil mexicanos que estudian actualmente en Estados Unidos a 100 mil, mientras que busca que 50 mil estadunidenses vengan a estudiar a México anualmente.

En este segundo tópico general también se abordó el tema de la sustentabilidad y se acordó impulsar el desarrollo de estrategias para combatir el cambio climático.

Los mandatarios expresaron que la energía es una prioridad trilateral y buscarán desarrollar y garantizar un suministro de energía asequible, limpio y confiable que será el motor del crecimiento económico regional y del desarrollo sostenible con el objetivo de dirigirse hacia un futuro energético bajo en carbono.

Además pactaron poner atención en la conservación de la mariposa monarca, “que resulta especia emblemática de Norteamérica, que integra a los tres países y se acordó un grupo de trabajo trinacional para trabajar en el tema”.

En el tercer eje acordaron en expandir el Plan Norteamericano para la Gripe Animal y Pandémica (NAPAPI) para mejorar el estado de preparación y respuesta ante futuros eventos de salud pública, como ha sido el caso de la influenza A H1N1 en 2009.

Finalmente el cuarto y último eje fue asumir el compromiso de dar seguimiento puntual de los acuerdos alcanzados durante esta séptima Cumbre de Líderes de América del Norte, que por tercera ocasión se realiza en México.

Se olvidan del tema incómodo

La seguridad salió de la agenda de la Cumbre de Líderes de América del Norte, pues Enrique Peña Nieto y Barack Obama sólo dedicaron unos segundos a ese tema, mientras el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, ni siquiera la mencionó.

Como parte de las conclusiones del encuentro que reunió a los mandatarios de México, Estados Unidos y Canadá en la ciudad de Toluca, el presidente Peña fue el primero en dar su discurso, en el cual, afirmó que buscan mayor cooperación con énfasis en garantizar la seguridad en la frontera.

En menos de un minuto dijo: “revisamos la agenda de seguridad y acordamos mantener un diálogo estratégico de coordinación y de cooperación para realmente hacerle frente a un tema que no es común, la seguridad en ambas naciones y de manera muy señalada en nuestra franja fronteriza”.

Durante su intervención, el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama señaló que su país también está enfocado a un mayor intercambio de inteligencia para combatir el lavado de dinero que genera el crimen organizado entre ambas naciones.

Obama consideró que México ha realizado “muchos sacrificios” para combatir al narcotráfico, por lo cual, por su parte, se comprometía a combatir el consumo de drogas en su país.

Uno de los temas más polémicos es el tráfico de armas desde esa nación a México, según agencias de inteligencia, la mayor parte de armamento utilizado por el narcotráfico proviene de ese país. Al respecto, Obama se comprometió a luchar contra ese trasiego.

Desde su primer mandato en 2009, el presidente de Estados Unidos prometió impulsar una reforma migratoria para legalizar a un estimado de 11 millones de personas radicadas en ese país, la mayoría mexicanos, lo cual no se ha cumplido, sin embargo, desde México manifestó que es una “prioridad alta” de su gobierno.

Stephen Harper declinó hablar de la seguridad nacional y centró su discurso en impulsar un nuevo acuerdo comercial entre las tres naciones, además, defendió el proyecto oleoducto Keystone XL, que llevaría petróleo desde el Golfo de México hasta Alberta, Canadá.