Una casa con bonita fachada, buena ubicación, espacios adecuados y recámaras suficientes podría ya no ser un sueño. Desde hace unas semanas, los derechohabientes afiliados al Infonavit pueden adquirir la vivienda que deseen, de acuerdo con sus ingresos, pero sin tener restricciones en el precio máximo del inmueble.

En julio pasado el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) eliminó el tope de 350 veces salarios mínimos (equivalente actualmente a unos 700,000 pesos) para el valor de la vivienda en su crédito tradicional, dijo Jorge Gallardo, subdirector general de Crédito del Infonavit.

Anteriormente, si la vivienda tenía un valor mayor el derechohabiente tenía que optar por otros esquemas de financiamiento como Cofinavit, que es un producto que integra el crédito del Instituto con un crédito bancario, señaló Raúl González, gerente del área de Infonavit de Tu Hipoteca Fácil, empresa especializada en asesoría patrimonial.

Para el instituto, una vivienda de un valor mayor a 700,000 pesos no es una vivienda de interés social, sino medio-residencial.

«Con la liberación, no importa cuánto valga tu vivienda, el Infonavit te presta lo que te corresponde de acuerdo con tu edad y tu salario. Si la vivienda cuesta más, la diferencia la puedes pagar de tu bolsillo», dijo el experto.