Con el fin de reducir los riesgos y las afectaciones para la población de Baja California Sur, generados por las lluvias y escurrimientos provocados por el huracán Blanca, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizó diversas acciones de emergencia para mejorar la operación de los sistemas de desagüe y reducir los daños, informó Modesto Mendoza Gutiérrez, Director de la dependencia en la entidad.
Durante la reunión semanal 1195 del Comité Técnico de Operaciones de Obras Hidráulicas (CTOOH) —liderada por el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan José Guerra Abud, y el Director General de la Conagua, Roberto Ramírez de la Parra, y presidida por el Subdirector General Técnico de la Conagua, Felipe Arreguín Cortés— Modesto Mendoza detalló que, como parte de las acciones de prevención, se realizó la limpieza y el desazolve en los arroyos de San José del Cabo y Cabo San Lucas, así como en el arroyo El Calandrio, en La Paz, con el fin de recuperar su capacidad de conducción.
Entre otras obras, señaló que en la comunidad costera de San Carlos aún se trabaja en zonas inundadas, de donde se han desalojado mil 80 metros cúbicos de agua anegada, en beneficio de más de 4 mil 300 habitantes.
Al respecto, Roberto Ramírez señaló que desde que se pronosticó la posible formación del ciclón se fortaleció la coordinación permanente con las autoridades de Protección Civil y las brigadas de Protección a la Infraestructura y Atención a Emergencias de la Conagua activaron los protocolos correspondientes para afrontar el fenómeno de mejor manera y reducir los riesgos de daños en materia hidráulica.
Los integrantes del CTOOH —conformado por especialistas de las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales y Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; las comisiones Nacional del Agua y Federal de Electricidad; los institutos Politécnico Nacional, de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México y Mexicano de Tecnología del Agua; el Servicio Meteorológico Nacional, y los centros nacionales de Prevención de Desastres y de Control de Energía, entre otras instituciones— abordaron diversas temas, entre los que sobresalen los índices de lluvia y almacenamiento en obras hidráulicas, los trabajos en infraestructura hidráulica y los avances en proyectos hidráulicos en proceso.
En su momento, Juan José Guerra subrayó que, al estar integrado por expertos técnicos multidisciplinarios, el CTOOH brinda la tranquilidad de que las decisiones sobre el manejo de las obras hidráulicas son apegadas a criterios científicos para el beneficio de la población.
Asimismo, les reiteró la importancia de tomar en cuenta los cambios en los patrones de lluvias y sequías, generados por el calentamiento global, un fenómeno climático que ya alteró las tendencias históricas de los fenómenos naturales y que incrementó la vulnerabilidad de la población, principalmente en lo relacionado con el ciclo del agua.
Subrayó que es fundamental que la planeación de las obras hidráulicas esté basada en cálculos con periodos de retorno más amplios y efectos extremos de los periodos de lluvias y sequías, debido a que el cambio climático obliga a cada instancia de Gobierno a estar atenta y adelantarse oportunamente a lo que pueda pasar para actuar en consecuencia y alertar adecuadamente a la población.
Finalmente, Roberto Ramírez de la Parra ratificó el compromiso de la Conagua de mantener la coordinación operativa y técnica con los expertos de múltiples dependencias, instituciones educativas y gubernamentales, con el fin de determinar y desarrollar las obras más adecuadas para el mejor manejo de los escurrimientos, que serán cada vez más severos, como consecuencia del cambio climático.
ALEMM