(Agencias)

Mentras el misterio se ahonda a medida que pasan las horas en torno al Boeing 777 de las aerolíneas malayas, la posibilidad que el mismo pueda ser usado como arma de un ataque terrorista es tangible en territorio israelí.

La defensa aérea de Israel cumple sistemas de “estado de alerta” más allá de lo habitual, y se desarrolla ahora un protocolo extraordinario de identificación para todos los vuelos comerciales que se aproximen al territorio hebreo. Los aviones deben identificarse totalmente, mucho antes de ingresar al espacio aéreo israelí, según consigna el diario “The Times of Israel”. Las primeras versiones –del Canal2 de TV en Tel Aviv- aseguraron que oficiales de máximo rango de la seguridad nacional y autoridades de la aviación, han acordado también otras medidas “reservadas”. El director de seguridad de la aerolína israelí El Al, dijo al canal de televisión que había cierta convicción que el vuelo desaparecido, había cumplido “puntos de trayectoria” que lo conducirían directamente a Irán.

El misterio continúa y hasta lo buscan en China

Mientras las autoridades malayas aseguran que el vuelo podría haber sido derivado con rumbo a Asia Central o a cualquier de las vastas zonas del océano Índico –el tercero en superficie del planeta- la búsqueda se extendió hasta China al este. Sin embargo poco y nada es lo que se ha logrado en la zona territorial dependiente de los chinos, cuyas defensas antiaéreas nada registran fuera de lo convencional. Además, en las últimas horas el embajador chino en Malasia, Huang huikang, dijo que no existe prueba capaz de responsabilizar a ninguno de los pasajeros chinos en el vuelo como integrante de alguna célula terrorista. Las dos terceras partes de quienes viajaban en el avión eran chinos, pero las autoridades dependientes de Pekín realizaron ya investigaciones sobre el perfil de cada uno de los que viajaban y descartaron de plano que hubiera alguna posibilidad al respecto, dijeron fuentes de la agencia oficial Xinhuá.

O.D.