México, DF (Agencias).- La presión de las televisoras, a través de sus diputados en la telebancada, evitó que la reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión prohibiera la transmisión de programas con contenidos que promuevan estereotipos de género y la emisión de propaganda o anuncios de servicios sexuales.

Al aprobar una reforma a la citada ley, el pleno de la Cámara únicamente admitió definir que las empresas de radio y televisión evitarán la difusión de contenidos discriminatorios.

El dictamen, presentado por la Comisión de Radio y Televisión, indicó que acotar contenidos que denigran a la mujer o promuevan su explotación sexual constituiría una censura o una vulneración o control velado o indirecto del derecho a la libertad de expresión.

No se trata de crear prohibiciones en materia de contenidos, sino de crear una mejor cultura comunicacional que identifique aquello que, sin razón, sentido ni provecho alguno resulte discriminatorio, se argumentó en el dictamen.

Diputados de diversos partidos reprocharon que principalmente en los programas de entretenimiento en la televisión se denigre a las mujeres y se les haga aparecer como objetos sexuales, y que se explote el sufrimiento o la vida privada de las personas como gancho de atracción para generar mayor audiencia.

“Los programas, que cada vez son más ofensivos, se caracterizan por el morbo, la violencia, el sensacionalismo y el escándalo, como palancas de atracción de audiencia. Es la telebasura”, señaló Juan Luis Martínez, de Movimiento Ciudadano.

No obstante, Ana Lilia Garza (PVEM), de la telebancada, celebró que no se aprobara la propuesta original, porque así la reforma no constituye una mordaza ni restringe la transmisión de contenidos en radio o televisión, mientras su correligionaria Rosa Elba Pérez, sostuvo que la denigración de la figura femenina, especialmente en los noticieros deportivos (donde) todos los días vemos mujeres en bikini, semidesnudas, puestas como estimulantes debe ser suprimida de la televisión con una respuesta voluntaria de las cadenas nacionales.