Monterrey, NL. (Agencias).- Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, virtual ganador de los comicios a gobernador en esta entidad como candidato independiente, declaró que su relación con los integrantes del Congreso será respetuosa, aunque aclaró que ellos están para hacer leyes, y su administración no va hacer muchas modificaciones a la legislación.

Afirmó que los diputados tendrán que trabajar para los ciudadanos; nosotros vamos a respetar el trabajo del Congreso, y ellos tendrán que respetar el nuestro.

En entrevista con respecto a los actuales funcionarios de alto nivel que laboran en la administración estatal, señaló: ninguno de los que están podría formar parte de mi gobierno.

Durante la entrevista Rodríguez Calderón, quien nació el 28 de diciembre de 1957, aseguró ser una persona madura, con 58 años de edad, sé lo que quiero y cómo quiero hacerlo.

El virtual gobernador señaló que no va a generar falsas expectativas, y antes de hacer sus propuestas quiere conocer el funcionamiento del gobierno estatal, en el que considera existen muchos problemas de corrupción y un gran desorden.

–¿Usted esperaba un triunfo así, casi dos a uno en su favor?

–Trabajamos para lograrlo. Siempre creí que tendríamos esta posibilidad.

–Ahora le toca dirigir al estado…

–Primero vamos a organizar el equipo. Luego trabajaremos en la transición, para conocer y saber cómo está el gobierno.

“Conociendo cómo está el interior del gobierno podré hacer las propuestas que los ciudadanos esperan de nosotros.

Yo no soy como los de siempre, que prometen y no cumplen. Tengo que ver qué hay, para ver cómo resolver los problemas de adentro y de afuera.

–¿Qué cree que va a encontrar en la actual administración?

–Un desorden, una burocracia que está desalentada, enojada y molesta también porque hay muchos jefes que no trabajan.

Hay muchos problemas de corrupción y una desatención a problemas prioritarios, como el transporte público, la procuración de justicia y todo ese tipo de cosas que le afectan al ciudadano. Yo tengo que ser muy objetivo y hacer un equipo que funcione, que responda a las expectativas que los ciudadanos tienen de nosotros.

–¿Con quiénes considera que podría integrar su gabinete?

–Todavía no lo diré. No quiero generar expectativas falsas de nadie, con nadie ni para nadie.

–¿Está considerando a algunos servidores públicos de alto nivel de la actual administración? –se le insistió.

–Ninguno de los que están podría formar parte del gobierno que viene.

–Los de base, ¿sí?

–De los burócratas, los servidores de abajo que tienen mucha experiencia, muchos de ellos podrán seguir, y otros no, porque se va a tener que hacer una observación de todo lo que está en el gobierno para poder tomar decisiones.

“Yo ahorita no quiero decir nada que inquiete a nadie ni que vaya a generar conflictos. Voy a observar el gobierno y me voy a meter en esta etapa de transición.

–Usted advertía que llega sin un partido que lo respalde, que no tiene diputados… ¿Cómo va a gobernar?

–Los diputados están hechos para hacer leyes, ¿no? Nosotros no vamos a hacer muchas modificaciones a la ley. Entonces los diputados tendrán que trabajar para los ciudadanos.

Vamos a respetar el trabajo del Congreso y ellos tendrán que respetar el nuestro, reiteró.

–Usted necesitará acuerdos con los partidos y los legisladores, para, entre otras cosas, atender cuestiones de presupuesto. ¿Negociará con ellos?

–¡Claro! No nada más con ellos, sino con los ciudadanos.

“Ellos tienen que acordar lo que a los ciudadanos les convenga; no pueden decidir lo que a ellos se les ocurra ni a nosotros en el gobierno.

“Debe existir una nueva relación, ya que el gobernador no es el dueño de las decisiones; tampoco lo son los diputados. Entonces, tenemos que trabajar desde la perspectiva de que todos nos debemos a los ciudadanos.

Ellos van a tener que defender el interés de sus electores y nosotros tendremos que respetar esas decisiones.

–¿Cómo promover que los ciudadanos tengan mayor influencia en las decisiones de política y economía?

–Es algo que vamos a ver en el camino. Ahorita diría mentiras. Primero tengo que ver el tema de la elección y las consecuencias de ésta.

Tengo que sentarme a pensar tranquilamente esos temas, para no responder a una expectativa falsa.

–¿Va a responder a la dudas que diversos grupos y ciudadanos plantearon en torno a su campaña, como lo relacionado a su financiamiento?

–¡Claro! Nosotros no gastamos lo que otros. Todos nuestros reportes están en el Instituto Nacional Electoral. En nuestra campaña no pagamos televisión, no pagamos radio, no pagamos nada. Solamente contratamos un número de anuncios panorámicos y gastamos en lo que fue necesario para recorrer el estado, y siempre lo hice solo.

–¿Revelará los nombre de los empresarios que dijo lo habían apoyado?

–Es que no son empresarios; son gente, son ciudadanos. Ningún empresario chiquito o grandote puso dinero. No ocupamos el dinero.

–¿Es usted priísta o no?

–Sólo soy un ciudadano común y no militaré en ningún partido político nunca más en mi vida.

–¿Cómo transforma su vida haber ganado la elección?

–Mi vida siempre ha sido igual, me da lo mismo. Yo me dedicaré a gobernar, es un trabajo, cumpliremos con él y seguiré haciendo las cosas que normalmente hago. Estoy preparado para ello, pues soy una persona madura.