Puebla.- La Fiscalía General del Estado (FGE) descartó de forma inicial que los dos hombres que este miércoles fueron quemados vivos por pobladores de Acatlán de Osorio hubieran incurrido en algún delito, contrario a los señalamientos de la gente que los acusaba de querer raptar a unos niños.

A través de un comunicado, la dependencia anunció que se inició con la investigación formal para esclarecer el asesinato de Alberto Flores Morales y Ricardo Flores Rodríguez, de 56 y 21 años de edad, los cuales vivían en Xayacatlán de Bravo y Acatlán de Osorio, respectivamente, y además eran tío y sobrino.

Aunque los pobladores de la junta auxiliar de San Vicente Boquerón los detuvo acusándolos de querer robarse a dos niños y posteriormente la policía municipal los trasladó a la comisaría por actitud sospechosa, la FGE adelantó que no hay elementos que hagan suponer que estos hombres cometieron un delito.

“La Fiscalía de Investigación Regional desarrolla diversas diligencias para dar con los responsables. De manera preliminar se descarta que los occisos hubieran participado en algún delito, presuntamente se dedicaban a labores del campo”, adelantó el órgano investigador.

Cabe recordar que los ahora occisos se encontraban en estado de ebriedad cuando fueron detenidos por los pobladores, quienes posteriormente los sacarían por la fuerza de los separos para atarlos, rociarles gasolina y quemarlos vivos frente a la comandancia de Acatlán de Osorio.

Un caso similar ocurrió en 2015 cuando los hermanos Rey David y José Abraham Copado Molina fueron quemados vivos por pobladores de Ajalpan luego de que una confusión los llevó a ser señalados como secuestradores, aunque en realidad sólo se encontraban levantando encuestas en esa demarcación.