CIUDAD DE MÉXICO.-Activistas que participaron en la marcha para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, atacaron ayer con piedras, latas, palos, basura, comida y hasta con un cilindro de vialidad, a dos de las principales figuras de la izquierda mexicana: Cuauhtémoc Cárdenas, fundador del PRD, y Adolfo Gilly, historiador, politólogo e ideólogo de la izquierda, quien resultó descalabrado.

Un grupo de radicales inició la agresión frente al Antiguo Palacio del Ayuntamiento, sede del Gobierno del Distrito Federal, cuando la marcha ya había llegado al Zócalo y el ingeniero se dirigía al templete para dar un discurso, pues había sido invitado por familiares de los normalistas.

Con gritos de “¡asesino!”, “¡lárgate de aquí!”, los vándalos le cerraron el paso, lo cercaron y le lanzaron todo tipo de objetos, uno de los cuales impactó en la cabeza de Gilly, provocándole una herida en la cabeza y que la sangre cayera por la parte izquierda de su rostro.

Desde el templete, donde debería estar el ingeniero, la voz que estaba al micrófono pedía respeto a Cárdenas y sus acompañantes, pero los agresores ignoraron el llamado y, en cambio, arreciaron el ataque, incluso calificando al fundador del PRD de “delincuente”.

Sin embargo, Cárdenas y Gilly mantuvieron el paso. Con la frente en alto continuaron caminando entre la turba que los acosó desde Pino Suárez a República de Uruguay, y luego por esta última hasta su cruce con 20 de Noviembre, donde un automóvil ya los esperaba para sacarlos del lugar.

Apenas abordaron el vehículo, los violentos se lanzaron contra éste, golpeando el parabrisas, ventanas y pateando la carrocería. Por un momento, lo inmovilizaron y pasaron varios segundos hasta que el auto pudo salir del lugar.

“Me parece que estos sectarismos alimentados, sin duda, por distintas actitudes, es a lo que conduce, pero en este caso no pasó a mayores. Yo creo que lo importante es que aparezcan los 43 de-saparecidos, que se sancione con todo el rigor del la ley a todos los responsables, materiales, intelectuales por convicción o por omisión”, dijo Cárdenas después del incidente.