La extradición de 13 criminales a Estados Unidos, entre ellos los poderosos narcotraficantes Edgar Valdez Villarreal “La Barbie” y Jorge Eduardo Costilla Sánchez “El Coss”, exhibe el temor del gobierno de Enrique Pena Nieto a otra vergüenza por la posibilidad de una fuga más en los penales de alta seguridad, concluye el diario The New York Times (NYT).

En un artículo publicado en su sección de noticias internacionales, el periódico neoyorquino recuerda que desde que llegó a la presidencia, Peña Nieto optó por restringir la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico.

Sin embargo, apunta el NYT, la fuga, el pasado mes de julio de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, líder del Cártel de Sinaloa, del penal de Alta Seguridad del Altiplano, doblegó la posición nacionalista y soberana del gobierno de Peña Nieto.

“En la inmediatez de su fuga, mientras el gobierno mexicano ponderaba una oferta de ayuda incondicional de parte de Estados Unidos, crecía la frustración entre los aliados”, destaca el NYT para luego agregar: “Sin embargo el cambio con la extradición de este miércoles, parece estar intencionado a demostrar una relación más cálida, y tal vez un temor por mas acontecimientos vergonzosos si escapa otro prisionero”.

Para el influyente rotativo estadunidense, está claro que la extradición de los 13 criminales involucrados en el tráfico internacional de narcóticos, fue la exhibición de la existencia de la narcocorrupción en su gobierno que demostró la fuga de El Chapo.

El NYT enfatiza que antes de que el líder del Cartel de Sinaloa escapara supuestamente por un túnel del penal del Altiplano, el gobierno de Peña Nieto se negaba a ceder el control a Estados Unidos de los narcotraficantes apresados en México bajo el procedimiento bilateral de la extradición.