Puebla, 15 Jun (Notimex).- El mole, originario de Puebla (en el centro de México), es el platillo más conocido en el país, destacó el director de la Oficina de Turismo de Puebla, Alejandro Cañedo Priesca.

Antes de la inauguración del Festival del Mole Poblano número 23, el funcionario dijo a Notimex que la gastronomía poblana tiene además el chile en nogada y las chalupas, en una variedad de productos que permiten que el mexicano disfrute y lo sienta como suyo.

“La comida mexicana tiene una identidad y es patrimonio cultural-material de la humanidad, todo esto permite que sea parte importante como el patrimonio edificado”, acotó.

Mencionó que el mole poblano es para todos los días, para todas las fechas. No hay fiesta de un poblano que no quiera disfrutarlo; esto posiciona a Puebla como una ciudad en donde la gente no sólo puede venir a ver lo que hay, sino también a disfrutarlo y a sentirlo, mencionó.

“La gastronomía de Puebla es una mezcla barroca, parte de lo que es la ciudad, en donde el barroco no son sólo las iglesias o los edificios, también la comida, el arte y la música”, sentenció.

Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Puebla, Jair Rivelino Aguilar, destacó que el Mole Poblano es el platillo más representativo de México, por ello es nombrado platillo barroco, patrimonio intangible de la humanidad.

Puntualizó que el degustar dicho platillo es una travesía por la cultura y el tiempo, un sincretismo entre las culturas indígenas y la herencia virreinal, ya que sus recetas combinan ingredientes prehispánicos y de otros continentes.

Subrayó que además en su preparación se mezclan técnicas de la cocina conventual y de pueblos originarios anteriores a la llegada de los españoles a América.

Durante el acto protocolario de inauguración, los visitantes al Parque del Carmen llevaban a cabo la degustación de dicho platillo el cual era ofrecido por restaurantes o familias de 20 municipios de la entidad que se dieron cita.

Después de degustar cada uno, los comensales elegían con cual satisfacer el apetito, fuera el mole servido con una pieza de pollo o de guajolote y ajonjolí, todo esto acompañado de una guarnición de arroz rojo, además de una tortilla de maíz o un pan.

EEMB.