México (Agencias).- La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) precisa algunas recomendaciones para no dejarse sorprender por los cobradores. Entre las prácticas que estos despachos han ideado para recuperar las deudas están los avisos de embargo, lo cual sólo puede ser ordenado por un Juez Civil.

Asimismo, llaman por teléfono de parte de un supuesto Juzgado de lo Civil, sin embargo, se debe saber que los juzgados no llaman, por lo que si no se presenta en su domicilio un actuario debidamente acreditado se recomienda hacer caso omiso.

Los «cobradores telefónicos» tampoco pueden comunicarse con personas de la tercera edad, ni dejar mensajes con menores, y deben respetar un horario razonable para hablar al hogar u oficina del deudor. En todo caso, deben identificarse haciendo mención de la empresa en la que laboran y a la que representan y explicar a los deudores su situación financiera, es decir, su saldo y el adeudo y ofrecerle un acuerdo.

Lo más conveniente es que ese acuerdo se dé directamente con representantes de la institución que expidió la tarjeta y/o el préstamo, y así llegar a un «plan de pagos» para liquidar la deuda.

Si el deudor o integrantes de su familia reciben un trato amenazante, un lenguaje obsceno y los cobradores simulan ser autoridades judiciales, pueden acercarse a la Condusef para presentar su queja y pedir asesoría.