México, 26 May (Notimex).- La premio nobel de la paz 1992, Rigoberta Menchú, dijo que no hay mejor momento de paz que aquel en que los ciudadanos pueden elegir libremente a quienes los gobernarán, por lo que llamó a los mexicanos a que acudan a las urnas a sufragar el próximo 7 de junio.

Durante la ceremonia en la que fue acreditada por el Instituto Nacional Electoral (INE) como visitante extranjera para observar las próximas elecciones, Menchú señaló que los ciudadanos no deben tomar su elección como algo secundario “y mucho menos vender su voto”.

Ante el presidente del INE, Lorenzo Córdova, consejeros electorales e invitados, recalcó que la cultura de paz es algo que se debe construir y la ciudadanía no debe esperar trueques, para recibir algo a cambio de su voto, pues hacerlo es como vender su dignidad.

Por otra parte, en rueda de prensa celebrada en las instalaciones del INE, Menchú Tum aseguró que una persona, por más necesidad que tenga de dinero y comida, siempre sabe qué es correcto y qué no, por lo que no comparte que alguien dé su voto a cambio de algo.

Comentó que en su país, Guatemala, el trueque por dignidad se combatió diciéndole a la gente: “hermano si estás tan necesitado recíbelo, pero a la hora a que vayas a votar está en tus manos por quién hacerlo”.

En otro tema, anunció que el viernes próximo estará en Guerrero para asistir a la toma de protesta de funcionarios de mesa de casilla en aquella entidad.

Sobre el caso de los normalistas de Ayotzinapa, opinó que una condición fundamental era la presencia inmediata en el reconocimiento del área y la preservación de evidencias, para entender la escena del crimen y cuáles son las posibilidades de que se encuentre la verdad.

Al pregutarle si la intervención de un observador internacional en ese caso hará que el esclarecimiento de los hechos avances más rápido, respondió que en Guatemala “los procesos que prosperaron fueron aquellos en los que familias realmente dijeron lo que está pasando, sin temor”.

Dijeron “mi esposo estaba haciendo reuniones contra la minería y eso llevó el rumbo por donde viene la responsabilidad. Yo exhortaría a los familiares a que traten de explicar la razón de cada uno de sus seres queridos, sin ocultar la verdad”, ejemplificó.

Sobre la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) que investiga el caso, consideró que debería dar seguimiento a los expedientes que ya están avanzados, porque “llegar sin saber mucho tampoco es posible”.