México, 7 may (Notimex).-La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) diseñó el Sistema de Interrupción del Suministro de Gas por Emergencia Sísmica (Sises), un control de seguridad para compañías que distribuyen fluidos en las grandes ciudades mediante tuberías enterradas.

En un comunicado, la universidad expuso que este dispositivo ayudará a que una ciudad densamente poblada como la ciudad de México, con una importante zona conurbada industrial y asentada en un ambiente vulnerable a los sismos, no se paralice ante un terremoto.

La investigadora de la UNAM, Silvia Raquel García Benítez, explicó que ante un terremoto de gran magnitud el suministro de combustibles no puede suspenderse a las industrias estratégicas, en comparación con los consumidores habitacionales.

El Sises, desarrollado a petición de una compañía proveedora de gas, funciona con un sistema automático, flexible y adaptativo, que por un lado detecta y avisa sobre alguna tubería dañada y asegura su clausura, por el otro mantiene el abasto en lugares seguros.

El bloqueo de las tuberías se realiza con nanomecanismos y tecnología de alto nivel en transmisión de datos útiles, los cuales verifican el nivel de aceleración sísmica y de flujo, y un órgano computacional cognitivo programado para anticipar riesgos.

Si los monitores captan aceleraciones menores que son perceptibles, pero no dañinas, el sistema avisa a los órganos de control del proveedor de un evento que no merece encender alarmas.

En cambio, si el movimiento es más fuerte y se registra una situación anómala y niveles extremos de aceleración, se decreta un corte automático.

Al intervenir en sitios de casas habitación, incluso ante sismos menores, el Sises puede cerrar válvulas y segundos después, vía remota y al alcanzar movimientos mínimos, indicar una apertura posterior que puede ser programada.

Existen ahora dos prototipos Sises programados y en operación, y seis más se pondrán en funcionamiento este año. La meta es llegar en 2016 con el total de situaciones de reacción especificadas por la compañía de gas que solicitó el proyecto.

El sistema también migrará a válvulas “satelitales” donde se prevén modificaciones en la comunicación del dispositivo para medir aceleraciones y en el monitoreo de los parámetros de flujo.

Aunque por ahora se trabaja con “molécula de gas”, la patente en trámite es para sustancias dirigidas por ductos enterrados, como como agua potable y de desecho, así como para derivados del petróleo.

Para generar mayor impacto social, se piensa instalar el Sises “a escala”, por lo que García Benítez trabaja en un modelo para entradas a casas habitación o edificios habitacionales.

Se prevé que las compañías proveedoras de sustancias como el gas o petróleo podrían ofrecerlo a usuarios domésticos para cerrar las tuberías si algún elemento estructural del predio, un muro exterior o columna se derrumban por efecto de un sismo o hundimiento.