2019 CONSERVAR O PERDER EL REGISTRO

Cantadas las golondrinas a Sergio “Checo” Guajardo Maldonado y ya con mecenas y patrocinadores listos a jugarse su capital económico y político para el 2019 entre el PAN y Morena por la renovación del Congreso del Estado.

Surge la interrogante de si el PRI en Tamaulipas no pasara por lo mismo que el PRD y el PT en 2016, que perdieron el registro.

Y en vez de meter un diputado plurinominal en la actual legislatura les comió el mandado Morena.

El bipartidismo suena y fuerte en Tamaulipas ya entre dos frentes y todos ven en la competencia al PAN y Morena.

La duda es el PRI porque ni el colmillo electoral de los alcaldes de Victoria, Tampico, Matamoros y Río Bravo pudo hacer nada contra los errores de sus propios equipos y el apretón electoral que les dio la estructura azul y el efecto Peje.

En retirada o al PRI… Oscar Almaraz, Yahleel Abdala y Alejandro Guevara o “Chuchín” de la Garza, si es que les interesa buscarlo.

Por lo pronto Magdalena Peraza Guerra sigue peleando en la mesa electoral revertir el triunfo del panista Jesús Nader por la alcaldía de Tampico que se desconoce si le encontrara irregularidades a la mujer del puerto que se convirtió en la primera alcaldesa y dos veces una por el PAN, otra por el PVEM y se hundió en el tercer intento con el PRI.

Lo cierto es que Jesús Nader necesitara toda la mano del gobierno estatal y de la nueva federación Morena porque el municipio de Tampico ya no puede solicitar más préstamos y sigue siendo esa ciudad junto con la playa de Madero el binomio número uno de paseantes turísticos de Tamaulipas.

Aunque Andrés Zorrilla también impugno la elección el todavía alcalde del PAN tendrá que entregar la estafeta a su sucesor el Morenista Adrián Oseguera que quien sabe si ya con el poder municipal torpedeara al que se va o le aplica “amnistía política”.

Lo cierto es que ahora en Tampico con alcalde del PAN y Madero con alcalde de Morena habrá que ver si el destino turístico número uno del estado crece más o se estanca, si le quieren meter ruido con banderas políticas distintas.

Aunque se ve difícil que busque el PRI estatal quien se sabe si para no retirarse de la polaca sureña ahora busque en 2019 una diputación local la maestra Peraza.

Y es que el PRI quién sabe si tenga broncas no para palomear candidatos y candidatas a los 22 distritos electorales sino para aventar gente que traiga todavía simpatía popular.

En Victoria Oscar Almaraz Smer, casi se vio tan efectivo en reconocer la derrota como Pepe Meade que fue invitado a desayunar por Andrés Manuel el tabasqueño le reconoció que a los 15 minutos de cerrar las urnas ya le estaba hablando para felicitarlo por su triunfo. Por lo que Meade se tiró en la cancha política al estilo Neymar.

Ante el triunfo de Xicoténcatl González Uresti casi se aventó su “neymarazo” y ya anuncio Almaraz que le dejara cuentas sanas así es que su tesorero Gerardo Robles Riestra podría ser su funcionario más eficiente.

Lo cierto es que se desconoce si Oscar Almaraz dejara la política, su carrera es corta diputado local y alcalde o si buscara la dirigencia estatal del PRI o de plano en 2019 regresa a buscar la diputación local que gano en la 61 legislatura, claro que nada más con que no se anime a hacer mancuerna por el otro distrito Gustavo Rivera.

Otro derrotado como Jesús “Chuchín” de la Garza quien sabe si el hasta ahora Secretario de Sagarpa todavía unos meses más, lo anime a buscar el PRI estatal o de plano las broncas financieras del todavía alcalde de Matamoros serán tan severas que de plano su sucesor morenista Mario López Hernández “la borrega” le dará de topes.

O Baltazar Hinojosa Ochoa pedirá a su excolaborador cuando fue alcalde de Matamoros que no le dé de topes a “Chuchín”.

Y aunque Edgar Melhem quien sabe si quiera el PRI lo cierto es que de nada le valió ser coordinador de los diputados federales tricolores ni lo mismo en la campaña presidencial de Mid en Tamaulipas lo más efectivo que hizo fue ser titular de sedesol que le sirvió de trampolín para ser diputado.

Habrá que ver si la rivalidad de Victoria y Matamoros se hace presente por la dirigencia del PRI estatal o de plano se vuelve a animar el reynosense Oscar Luebbert.

Claro que, si la busca y se queda con el PRI Yahleel Abdala e invita a hacer mancuerna al mantense Alejandro Guevara, la neolaredense simplemente sería la sustituta a trasmano de los mismos intereses que representan Sergio Guajardo y Aída Zulema.

El 2019 representa para el PRI conservar o perder el registro estatal.

LA NOMENCLATURA

¿QUIÉN SE ANIMA?

Del nuevo liderazgo estatal dependerá si los actuales diputados locales del PRI que ganaron en las urnas son palomeados para buscar la reelección, por lo pronto ya se calaron y tanto el matamorense Anto Tovar perdió la diputación federal como Copitzy Hernández en Río Bravo.

Pero también del nuevo liderazgo que surja dependerá la nueva lista plurinominal de diputados y si vuelven a palomear a Alejandro Etienne Llano y los demás.

Y es que el lugar número uno de la lista pluri se puede convertir en uno de los más peleados.

Si “Checo” Guajardo ya hizo y deshizo, Enrique Ochoa Reza y René Juárez Cisneros se despacharon desde la dirigencia del PRI nacional con dos diputaciones federales plurinominales.

¿Por qué no se apuntaría en el lugar número uno de la lista plurinominal el próximo dirigente del PRI estatal?

Con lugar seguro. Claro siempre y cuando no le pase como al PRD y el PT en 2016 que hasta el registro estatal perdieron por falta de votos y no de ganas.

La retirada del Checo será antes del 9 de septiembre. ¿Quién se anima?

jorhihem@prodigy.net.mx