Las corrientes y tendencias migratorias mundiales y en México, han roto las estimaciones y predicciones previas de los últimos 10 años.

Un ejemplo de ello, son los sucesos migratorios hacia Europa, que ha endurecido las fronteras del sur Mediterráneo, lo que ha provocado altas muertes por ahogamiento de emigrantes de África y Asia.

Un ejemplo de ese endurecimiento se puede notar con los acuerdos de cooperación entre los gobiernos italiano y libio, además del uso de vehículos y armamento para controlar la frontera, incluyendo uso de bolsas para cadáveres. Se han aprobado medidas en Italia que van contra el deber de socorro humanitario; por ejemplo, los pescadores que fueron juzgados por recoger inmigrantes a la deriva. Además, la militarización de las fronteras, haciendo las rutas mucho más largas de hasta dos mil kilómetros, y mucho más peligrosas.

ESPAÑA: El caso particular de España, ha provocado que de acuerdo al último registro poblacional, ya cuenta con más de 5.7 millones de inmigrantes, principalmente de Centroamérica y América Latina, así como pobladores africanos. Al cierre del año 2018 España ya rebasó las 46.9 millones de habitantes.

De esa forma, la población de inmigrantes en España ha pasado de un millón en el año 2000 a 5.7 millones en 2010.

A esas cifras, es importante diagnosticar las causas qué hayan permitido la entrada de más de cinco millones de personas en ese país, a la vez reconocer que a esos pobladores Denitzen, se les mantiene en alta vulnerabilidad y desarraigo.

España alcanzó el récord de 46.9 millones de habitantes en 2018 gracias a la llegada de inmigrantes, que compensaron la caída de la natalidad, según las cifras provisionales de población y de la estadística de migraciones difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La población extranjera llega a los 4.8 millones, la cifra más alta desde 2013, pero por debajo aún de los 5.4 millones que llegaron a residir en el país en 2009 y 2010.

Al 1 de enero de 2019 residían en España 46.9 personas, la cifra más alta registrada desde que en 2012 se alcanzó el que hasta ahora era el valor histórico más alto, con algo más de 46.8 millones de habitantes. Durante 2018, la población creció en 276 mil 186 personas, el crecimiento más elevado desde 2008, cuando subió en más de 570 mil.

MÉXICO: En el caso mexicano, la población inmigrante también ha registrado un fuerte giro.

Principalmente este año 2019 que los transmigrantes de Centroamérica, que anteriormente eran solo de paso, buscando el ‘sueño americano’, ante el cambio radical de NO aceptación de visas humanitarias por parte de Estados Unidos, el cerca del millón de transmigrantes registrados entre diciembre de 2018 al cierre de diciembre de 2019, se han varado en territorio mexicano, lo que provoca que de tener 1.3 millones de inmigrantes al cierre de 2017, ahora ya se superen los 2 millones de inmigrantes.

México tenía, según los últimos datos publicados por la ONU, 1 millón 224 mil 169 inmigrantes, lo que supone un 0.99% de la población de México. La inmigración masculina es superior a la femenina, con 620 mil 387 hombres, lo que supone el 50.67% del total, frente a los 603 mil 782 de inmigrantes mujeres, que son el 49.32%.

La inmigración en México procede principalmente de Estados Unidos, el 73.81%, Guatemala, el 4.47% y España, el 2.27%.

Ahora con la población de un millón de centroamericanos varados, esta proporción tenderá a variar, solo tendremos que ver los sucesos una vez que se resuelva el plazo de estancia en México otorgado por Gobernacion por un plazo de un año de visas humanitarias provisionales.