El aparato policiaco cumple al menos cuatro grandes tareas en la sociedad moderna: prevención del delito; intervención en flagrancia; investigación de hechos delictivos como punto central de apoyo a la autoridad competente, para proceder o no a su consignación del presunto delincuente e inteligencia como forma de anticipación a escenarios adversos.

Sin embargo pese a que están delineadas las tareas hay graves fallas y cabe preguntarse ¿de donde proceden estas anomalías? La respuesta inmediata seria de su ausencia de tradición, fundamento de las fuerzas morales que le dan orientación y sentido a sus acciones. La segunda es la presencia de mafias policíacas que desde hace décadas se mantienen en la cúpula y las cuales operan con impunidad gracias a las complicidades que tienen del poder constituido. La tercera es la distancia cada vez más creciente entre entre base policial y dirigencia, lo cual hace que los elementos operativos se corrompan al hacerles cobros por crucero, uso de arma, permisos, uniformes y multiples corruptelas que llegan hasta el cohecho de cuotas para obtener cobros ilegales a la ciudadanía a cambio de impunidad de los infractores.

En el tiempo podemos ubicar los casos de policías que eran encabezados por generales dentro de los que destacan Roberto Cruz y Palomera López los que bajo la sombra del caudillo Álvaro Obregon se dedicaron a: aplicar la ley fuga a delincuentes comunes, combatir a los cristeros a los que incluso fusilaron sin formación de juicio como fue el caso del padre Miguel Pro y combatir a los disidentes hasta que se equivocaron de bando y en 1929 bajo la Revolucion Escobarista el primero tuvo que huir al exilio mientras el segundo mostraba toda su cobardía ante el pelotón de fusilamiento que lo ultimó.

La policía política fue también uno de las primeras creaciones de la Revolucion pues Carranza integró una oficina para agentes confidenciales; más tarde bajo la hegemonía de los sonorenses y durante el Maximato se gesto la Dirección de Estudios Económicos, Políticos y Sociales dependiente de Gobernación donde se estableció el sistema e inteligencia que en la época de Manuel Ávila Camacho se transformó en Dirección Federal de Seguridad durante la Segunda Guerra mundial de donde se derivaron las terribles leyendas que participaron en ella como combate a la disidencia y serian proclives al anticomunismo de la Guerra Fría.

Durante el régimen de Miguel de Lamadrid la Dirección se convertiría en el CISEN y generaría una visión de inteligencia que cada régimen en turno le asignó a conveniencia y finalmente el régimen de López Obrador crearía su propia versión bajo el nombre de Centro Nacional de Inteligencia dirigida por su amigo el Gral. Audomaro Martínez Zapata. Lo que implica reconocer el carácter sexenal del concepto de Seguridad Nacional en lugar de una propuesta de continuidad institucional.

A partir de 2001 se introducen los primeros cambios en el aparato policiaco con la creación de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) dependiente de la Procuraduría General de la República (PGR) y es creada la Secretaria de Seguridad Pública. Dicho cuerpo disponía de 8000 elementos para custodiar la seguridad del país. Constituía en su tiempo el primer gran intento de profesionalización y de introducción de métodos científicos de investigación. Sin embargo, el crecimiento de los indicies de violencia, la emergencia del narcotráfico bajo un rostro diferente, la corrupción y sobre todo la penetración por parte de estas fuerzas del aparato criminal hacia la Agencia, llevarían hasta el 2012 a su necesario extinción.

Durante el gobierno de Calderón el énfasis fue el intento de crear una Policía Nacional que unificara a los tres niveles e gobierno y al mismo tiempo se introduce la idea de la guerra al narcotráfico lo que redunda en la necesaria inclusión de la fuerza militar en su combate, lo que se tradujo en la elevación inusitada de la violencia y en la proliferación de asesinatos en todo el país que produjo 100 mil victimas.

La innovación del régimen anterior consistió en crear la Policía Federal Preventiva (PFP) dependiente de un Comisionado de Seguridad y de la Secretaria de Gobernación. Al mismo tiempo desapareció la Secretaria de Seguridad Pública y se continuó con acciones que involucraron de modo creciente a la Armada de México lo que significó en más de una ocasión esta arma tuviera mayor protagonismo que SEDENA, sin embargo aunque hubo capturas significativas como la del Chapo Guzmán, el índice de criminalidad continuo al alza.

A la crisis de credibilidad el régimen anterior se sumó el triunfo electoral de MORENA en la medida en que planteaba un alto la violencia, amnistía a los narcos y creación de una guardia nacional civil al tiempo de ajustar severamente la conducción de la Administración Pública mediante propuestas de manejo honesto de los recursos frente a la corrupción. Los primeros resultados como régimen de gobierno nos muestran un ascenso de la violencia en el primer semestre con poco más de 20000 asesinatos; una militarización creciente del tema de la inseguridad del país; una disminución arbitraria de la burocracia sin que medien evaluaciones de eficacia y eficiencia y una desintegración e la PFP sin alternativas de fuerza para enfrentar al crimen organizado, a lo que se suma la falta de un diagnóstico adecuado para hacerlo y justificar la Policía Nacional

.La semana pasada todas estas tensiones remataron en la primera rebelión de una fuerza policiaca desde la decena trágica en 1913, cuando la policía se sumo a la revuelta contra Madero. Sus demandas principales: respeto a las condiciones de trabajo; debida evaluación de su actividades, pago por desplazamientos; horarios debidos, pago de horas extras; cumplimiento de los periodos de descanso; acceso a un ombudsman de derechos humanos y lo más importante valoración del riesgo de la actividad y seguridad para sus familias. Estas demandas que suponen reclamaban del dialogo con el secretario de Seguridad que sistemáticamente ha ignorado estas demandas, por lo que consideran que el punto a discutir es únicamente el paso arbitrario a la Guardia Nacional o el contrato temporal para pasarlos a migración o aduanas, con la consiguiente desaparición de la Policía Federal Preventiva.

De hecho la ceguera del presidente se mantiene en la misma posición y sabemos que no cambiará, igual ocurrió cuando los bomberos protestaron cuando era Jefe de Gobierno y termino reprimiéndolos y despues darlos de baja, manteniendo el cacicazgo del llamado jefe Vulcano que aun se mantiene, pero que derivó a la necesidad de crear un sindicato que hasta la fecha subsiste manteniendo lo vicios añejos. La experiencia que nos proporciona la historia esta a la vista, los que hoy son disidentes dentro del régimen podrían ser mañana los elementos que al ser desplazados podrían caer en manos del narco y en un mundo donde todo lo definimos como amigos o enemigos al final encontramos que ni los aliados lo eran, pero los enemigos que fueron leales mostrando el rostro quedarán como tales.