Después de dos semanas, que el presidente Donald Trump anunciara el inicio de una nueva acción de redadas y deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados, con antecedentes penales, faltas administrativas o simplemente no disponer de documentos que justifiquen su estancia legal en los EE.UU. este viernes 5 de Julio lanzó la amenaza vía Twitter, que en las semanas siguientes se reactivaran las redadas.

Por ello, a partir de la primera semana de este mes, activistas y partidarios de los inmigrantes están advirtiendo acerca de los arrestos que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus iniciales en inglés) planea efectuar en todo Estados Unidos a partir del lunes 8 de Julio.

Se prevé que la redada sea similar a otros operativos que las autoridades han realizado con regularidad desde 2003, las cuales con frecuencia redundan en cientos de arrestos. Incluso es sabido que durante el gobierno de Barack Obama se registraron los mayores índices de arrestos y deportaciones.

Importante recordar que las deportaciones serán tanto de indocumentados mexicanos, centroamericanos y de otros países. Lo grave que las relacionadas con nuestros connacionales y los centroamericanos, éstas se ejecutan a través de nuestros puestos fronterizos, principalmente Tijuana, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo. Además se sumarán a la nueva política de apoyo de México para que los solicitantes de asilo esperen en nuestro país la respuesta de visas humanitarias de EE.UU.

Este evento será diferente, porque el presidente Donald Trump anunció que será el inicio de un plan para deportar a millones de personas que están en el país de manera ilegal, lo que sería una imposibilidad dados los limitados recursos del ICE, la agencia encargada de los arrestos y de las deportaciones.

Trascendió que la Agencia ICE tiene poco más de un millón de órdenes de deportación en sus manos para ser ejecutadas, además la Agencia advertió que en esta ocasión está dentro de sus planes arrestar a familias completas que tienen orden de deportación. Se sabe que es parte de la política de Trump de infundir temor tanto a los indocumentados en EE.UU. y los aspirantes a emigrar desde Centroamérica y resto del mundo.

Dados los altos costos y falta de personal e infraestructura de ICE es literalmente imposible lograr detenciones superiores a las actualmente registradas (158 mil personas).

En el año fiscal 2018, la Oficina de Detención y Deportación del ICE arrestó a más de 158 mil 500 inmigrantes que estaban en el país sin permiso, un incremento del 11% con relación al año anterior y la cifra más elevada desde 2014. La agencia dice que el 66% de esos arrestados son delincuentes convictos.

Para diciembre de 2018, ICE tenía en sus 125 instalaciones a 47 mil 486 inmigrantes indocumentados, cifra que escaló 22% en relación con las 38 mil 810 personas que estaban en su custodia para finales de 2016. El aumento va en sintonía con el repunte en la llegada de centroamericanos a la frontera con la esperanza de iniciar peticiones de beneficios —como el asilo— que les permitan permanecer en Estados Unidos legalmente.

Sin embargo, a raíz de las recientes caravanas de migrantes centroamericanos de octubre de 2018 y las migraciones masivas hasta junio de este año, se reconoce que han sido arrestados más de 500 mil inmigrantes desde Tijuana hasta Matamoros.

La Patrulla Fronteriza ha informado que los centros de detención de su frontera sur, en los primeros seis meses de 2019, han rebasado su capacidad de acopio, pues, según sus datos, ya son más de 500 mil los migrantes que han sido detenidos en la frontera sur entre Estados Unidos y México.

Los anteriores, se suman a las cifras de más de 10.5 millones de indocumentados registrados hasta diciembre de 2018. De los cuales se estima que unos 500 mil de los 10.5 millones de inmigrantes indocumentados en el país tienen órdenes de deportación pendientes y se consideran fugitivos.

Ahora el gobierno y la Agencia ICE aplica cartas masivas, para multar con cifras inconcebibles a aquellos inmigrantes que contaban con órdenes de deportación voluntaria. Se tiene conocimiento que algunas multas se acercan a los 500 mil dólares.

El gobierno de Trump está enviando las citadas cartas a inmigrantes que han desobedecido una orden de deportación (voluntaria), muchas veces al buscar refugio en iglesias u otros lugares santuario.

Esta es la última iniciativa de parte del gobierno actual para detener y castigar la inmigración irregular. La medida llega en forma complementaria a la amenaza de redadas masivas –que se sabe no funcionaran–, pero si causan temor psicológico y el efecto persuasivo.

Con todo lo aquí descrito podemos concluir que:

1. Donald Trump continuará usando el tema migratorio como su principal arma de campaña para su reelección. Esto ya provoca sentimientos antinmigrantes xenófobos en la población blanca conservadora norteamericana.

2. México seguirá siendo su principal blanco de ataques discriminatorios. Además la política mexicana de relaciones exteriores no encuentra una forma de defensa soberana ante la fragilidad económica y política que atravesamos.

3. Continuarán las amenazas de aplicación de aranceles para seguir presionando a México para no bajar la guardia y seamos un Tercer País Seguro, además que nos ocupemos ahora de la deportación masiva de inmigrantes. Esto significa que somos un nuevo Muro Virtual tanto en la frontera del río Suchiate y nuestra frontera Norte.

4. A partir del 2 de Julio ya recibimos migrantes en espera de la respuesta a visas humanitarias o de asilo, que sabemos no serán otorgadas en la gran mayoría.

5. Cifras conservadoras calculan que en la frontera norte de México, estarán en los siguientes 6 meses aproximadamente 50 mil migrantes en listas de espera, que se sumarán a los actuales 30 mil en tránsito.

6. Se calcula que a largo plazo (más de seis meses), una buena parte de los migrantes que no logren recibir visas de asilo y no decidan retornar voluntariamente a sus países, pero si cuentan con visas humanitarias otorgadas por México, seleccionarán a nuestro país como nueva opción de residencia.