Hoy se cumplen 18 años de la muerte de George Harrison, mi Beatle favorito. Como muchos crecí escuchando sus canciones, quizá en mi tierna infancia no sabía exactamente de la historia de cada integrante ni de los motivos de la separación. Solo sabía que era una de las bandas más importantes del rock y que uno de sus integrantes había sido asesinado por un fan.

Aunque siempre fui más chica Rolling Stones que Beatles no puedo negar que sus canciones son parte de mi lírica infantil, sobre todo de mis primeras clases de inglés y del soundtrack de mi vida. Ya en la adolescencia descubrí las carreras solistas de los ex integrantes de la banda y la historia de cada uno. Por encima de Paul, John y Ringo, George Harrison se convirtió en mi favorito.

Y no fue por su música (que a mi parecer hizo las mejores canciones de The Beatles y sus discos en solitario son todo un agasajo) sino por la historia del hombre que lo mismo pasaba horas grabando en estudio que meditando y cuya amistad fue más fuerte que las disputas amorosas. Vaya, la historia de Patty Boyd es digna de contar y sorprender.

Mira que aceptar que su mejor amigo, Eric Clapton, le confiese que está enamorado de su esposa, Patty Boyd, separarse de ella para que luego Eric y Patty se casen. A pesar de ello George Harrison siguió siendo amigo de Clapton. Incluso se dice que asistió a la boda. Eso es de un hombre que pasa cualquier nivel de entendimiento, comprensión y pasión humana.

A la par de su carrera musical y la búsqueda de la luz interior George Harrison fue activista por los derechos de los animales y apasionado vegano, algo que también compartía con Paul y Linda McCartney. Gracias a la amistad que tenía con otros músicos hizo varios conciertos a beneficio de causas humanitarias. Muchos lo describen como el Beatle más espiritual y ecuánime. Su música y su vida son un ejemplo que la vida de rockstar no siempre tiene que ir de la mano de la decadencia por los excesos. Harrison fue un agradable sujeto que buscó un legado más allá de la música y que estoy segura que la paz y la iluminación que muchos buscan tener en la muerte él la pudo conocer en vida.

Por eso hoy dedico estas líneas a George Harrison, porque a 18 años de su partida tiene música muy vigente y un legado de vida que siempre es bueno recordar.

Twitter: @cybarron