Primero el propio Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, el 7 de octubre de 2019, reconoció que es inminente una desaceleración mundial, que viene arrastrando a una recesión técnica para México.

Esa ocasión el Secretario, pretendía echar toda la culpa de este hecho inminente, a factores externos, y no dar entrada aún a la problemática de falta de inversión pública y privada en todo el año 2019, la caída de la producción petrolera y automotriz, la relantizacion de la inversión extranjera, y la caída de generación de nuevos empleos y que estos son de menos de 4 a dos salarios mínimos (precarios).

En octubre, el Secretario de Hacienda informaba que Mexico está preparado frente a las tensiones generadas por conflictos internacionales y por el proceso de desaceleración mundial, quien afirmó que por ello implementan 3 acciones: prudencia en las finanzas públicas, implementación de programas contracíclicos e impulsar la ratificación del Tratado Comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

El funcionario dijo que Mexico prepara estrategias y acciones para afrontar una eventual recesión económica global, e indicó que el T-MEC es una de ellas.

Ante inversionistas e integrantes del mundo de negocios reunidos en el foro Forbes, el secretario de Hacienda insistió en la necesidad de contar con un esquema de fondos para afrontar problemas cíclicos económicos.

Este lunes 9 de enero, más asertivo y sincero, Arturo Herrera reconoció que México ya entró en recesión técnica. Por ello, a continuación veremos repercusiones y opciones.

RECUPERACIÓN: Luego del fin de un ciclo económico, viene una nueva etapa de recuperación, para que esto se dé, es necesario que el gobierno aplique medidas contracíclicas, a través de políticas monetaria y fiscal expansivas.

El Banco de México (Banxico) ya inició una serie de recortes a su tasa de referencia -actualmente en 7.5%- y se espera que el gobierno anuncie en las siguientes horas un plan para reactivar a la economía nacional.

Se refrenda la necesidad de un programa de reactivación económica en torno a un Acuerdo Nacional que tenga como ejes la preservación del empleo y el fomento de la inversión privada a través de una Nueva Política Industrial.

De otra forma el último trimestre del 2019 y el primero del 2020 terminarán por confirmar lo que aún es tema de reflexión en algunos análisis: la economía mexicana se encuentra en recesión y su profundización tendrá un efecto negativo sobre el bienestar social a través de una mayor precarización del mercado laboral que podría llegar a través de la pérdida de empleo.

Luego de 10 años, el actual ciclo económico ha durado más que el promedio (entre seis y ocho años), por lo que los analistas coinciden en que está próximo a terminar y, con ello, vendrá una recesión técnica.

Este cambio de ciclo se va a dar este año. Significa que entramos en una etapa de recesión de la cual tardaremos en salir uno o dos años, como normalmente ocurre, y otra vez el auge.

El gobierno tendrá que aplicar políticas contracíclicas antes de que se deterioren las demás variables.