Hablar de la literatura mexicana del temprano siglo XXI es hablar de un terreno tan amplio como variado en cuanto a géneros y medios de publicación. Apenas el siglo comienza y ya tenemos diferentes plataformas y recursos de publicación que conectan a los escritores sin tener que pasar por la residencia obligada de la ahora CDMX para tocar puertas y presentar textos. Gracias a la maravilla de la tecnología tanto los escritores como su obra pueden ser ubicuos y trabajar desde su región a la par que sus textos llegan a los puertos indicados. Ante esta abundancia de autores y posibilidades la pregunta sería ¿por dónde empezar?, ¿a quién leer?

El libro “El hambre heroica” publicado por Editorial Paraíso Perdido en 2018 reúne 16 cuentos de escritores vivos de diferentes latitudes mexicanas, no lleva un orden cronológico ni un hilo ascendente, todos son cuentos de primera línea cuya selección estuvo a cargo de Gabriel Rodríguez Liceaga. Si bien este libro no se trata de una antología definitiva, sí es un buen punto de partida para conocer lo que se está escribiendo en México.

El cuento, ese género que pone a prueba al escritor, es la mejor manera de acercar a la prosa a los lectores. Así, a lo largo del pasar de páginas de “El hambre heroica” encontramos diferentes voces, tonos e historias que sorprenden no solo por su forma, sino por un fondo que puede describir sentimientos tan profundos como cercanos, hacernos reír por lo irónico de la representación literaria de la realidad o sorprendernos al leer que los vampiros todavía tienen un lugar en Monterrey.

En la introducción a este libro Gabriel Rodríguez Liceaga nos dice: “El cuento es un género que devela al autor; expone y exhibe su forma de traducir al mundo en palabras. En palabras que, bellamente concatenadas, arman una historia. Cuentan algo. Hablo del acto de escribir en su forma más pura y básica.”

Así, en “El hambre heroíca” tenemos una selección de los mundos que están siendo creados en este breve siglo XXI, algunos autores cuyos nombres ya conocemos y otros que son un afortunado hallazgo y de los que conviene seguir la pista.

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