Leyendo diversas publicaciones aparecidas en los últimos días en los Diarios El Financiero, El Universal, El Mañana de Nuevo Laredo, y en entrevista concedida este fin de semana por el Lic. José Carmona Flores, del Instituto Tamaulipeco para el Migrante -ITM-, nos encontramos con un nuevo e impactante fenómeno migratorio, que pone a prueba la capacidad del Estado para sortear estos retos gubernamentales.

En lo que va del año 2018, Tamaulipas ha recibido a más de 200 personas de África; principalmente parejas jóvenes que con sus hijos comenzaron a llegar en grupos de 15 o 20.

Desde julio y agosto, la frontera de Nuevo Laredo se ha convertido en el hogar provisional de familias provenientes de Bangladesh, El Congo, Kenia y Camerún, que buscan refugio a fin de solicitar asilo político y humanitario en Estados Unidos.

La constante explicación de estos nuevos grupos migrantes, es la misma razón que sabemos que sufren nuestros propios migrantes mexicanos y los centroamericanos, que al no contar con los recursos necesarios para mantener a su familia, decidieron vender sus pocas pertenencias para emprender el viaje que los llevó primero, a Brasil, a más de 9 mil kilómetros de Kibera, uno de los poblados más pobres de Kenia, donde tenían su residencia.

Comentan que en Kibera no cuentan con trabajo ni casa y, por ende, no hay alimento para sus hijos, por eso decidieron salir en grupos de 15 personas y simplemente caminar.

Africanos provenientes de Camerún, Congo y Kenia, además de Bangladesh, país asiático, estos ciudadanos viajan en distintos medios de transporte, primero por barco cruzando el Atlántico, llegando a Brasil y Centroamérica. Algunos se quedaron en Costa Rica. La mayoría siguió su paso hasta Guatemala.

Desde Guatemala, en agosto pasado cruzaron de noche hacia México, pasando el puente del Río Suchiate por autobús rumbo a San Cristóbal de las Casas, Chiapas, traslado que les costó 600 pesos por persona.

En entrevista concedida este fin de semana por el Director del Instituto Tamaulipeco para el Migrante -ITM-, José Carmona Flores, expresa que durante septiembre recibieron a cerca de 200 personas provenientes de distintas partes de África.

Declara que siguiendo instrucciones precisas del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, se están apoyando a dichas familias con asesoría legal y asistencia siendo albergadas en las casas para migrantes.

Motivado a que este nuevo fenómeno migratorio, similar al sufrido a principios de este año, donde otros grupos migratorios provenientes de Haití y Cuba, estuvieron varados tanto en Tamaulipas y Baja California.

A diferencia de los migrantes centroamericanos y mexicanos, que suman la gran mayoría de corrientes migratorias que aspiran cruzar a los EUA en la búsqueda del ‘Sueño Americano’, los migrantes de África, Haití y Cuba son atendidos por las autoridades migratorias norteamericanas por conducto del posible ‘asilo político o humanitario’.

Por ello el Instituto Nacional de Migración -INM- les otorga a estos grupos de África permisos provisionales de 15 días para su corta estancia de espera al cruce en EUA para los posteriores trámites.

Esto no es garantía que puedan conseguir estancia prolongada tanto en EUA como en México, por lo que se vuelve a presentar una amenaza para Tamaulipas, por la presencia de migrantes de paso que podrían volverse migrantes de destino final en nuestro Estado.

Por este hecho y amenazante fenómeno, Carmona Flores reconoció que se está siguiendo el protocolo oficial para que les brinden atención, sin descuidar el trabajo que tienen con los migrantes deportados o repatriados por la frontera.

Significa que se están atendiendo, por una parte, las crecientes oleadas que se están presentando en nuestros puentes fronterizos de mexicanos deportados y repatriados por las autoridades norteamericanas.

Por otra parte, el ITM ha estado apoyando las últimas semanas, con las llamadas Ferias del Pasaporte que el Consulado Norteamericano realiza para expedir dicho documento a los hijos de migrantes, que cuentan con la nacionalidad americana.

Por último, el Instituto Tamaulipeco del Migrante, ahora se multiplica para atender con sus propios recursos a los nuevos grupos migratorios africanos.

Estos tres fenómenos claramente rebasan la capacidad institucional y presupuestal de Tamaulipas, para paliar dichos retos institucionales.

Al final del tramo, en Estados Unidos llevan un control, para ello los están recibiendo por grupos, para hacerles entrevistas, ya que solicitan la entrada humanitaria o asilo político.

Por eso, durante el tiempo que ellos esperan para ser llamados al puente internacional, les buscan dónde quedarse para evitar que deambulen y los molesten, les ofrecen las casas del migrante sin ningún costo para ellos pero con un cargo al propio presupuesto limitado.

Significa por todo lo aquí citado, que los nuevos migrantes están literalmente varados en Nuevo Laredo Tamaulipas, a la espera de una aprobación de asilo político en Estados Unidos. La frontera mexicana ha vivido en los últimos tres meses un éxodo de hombres, mujeres y niños. Sin contar con los grandes grupos centroamericanos, que han estado llegando en cajas de trailer.

Además, esta marcha migratoria silenciosa, mantiene en alerta a las autoridades migratorias de Estados Unidos. La Patrulla Fronteriza de Laredo, Texas, reportó la detención de 656 ciudadanos de Bangladesh, que fueron arrestados por entrar ilegalmente a Estados Unidos, lo que representa un incremento del 300 por ciento en comparación al año fiscal anterior.

De acuerdo al Instituto Nacional de Migración -INM-, por la frontera de Nuevo Laredo han cruzado en los últimos tres meses un promedio de 15 a 25 extranjeros africanos, quienes llegan hasta el Puente Internacional I, donde esperan su turno para cruzar hacia territorio estadounidense.

De acuerdo a declaraciones de los propios migrantes africanos, les dijeron los oficiales norteamericanos, que tendrían que esperar entre siete y ocho días para poder cruzar.

Por ello les preocupa, que el permiso que les han expedido las autoridades del INM desde Chiapas, para estar en el país durante 15 días, estarán expirando ya en estos días.

Los migrantes esperan su turno a mitad del cruce internacional, para pasar a las oficinas de Migración del vecino país, donde exponen sus casos y piden asilo. Sin embargo, la mayoría son detenidos y presentados ante un Juez de Migración, donde en un lapso de hasta seis meses se decide su situación legal.

Por último y para darnos una clara idea de lo que esta por venir, autoridades del INM esperan que durante los próximos días estén llegando personas de diversas partes de África, ya que ha trascendido que se expidieron, más de 2 mil permisos para estar en territorio mexicano temporalmente, y desde hace pocos días han estado arribando grupos de africanos con la misma situación.