Para el ritmo de vida laboral que llevamos sé que resulta difícil llevar una vida deportiva que sea 100% efectiva, y para los que la llevan, muchas veces resulta escaso el tiempo que pasamos en nuestra actividad después de todo un día en la oficina.

El día de hoy, y basado también en lo que llevo a cabo, te daré cinco tips que puedes practicar en la oficina para no sufrir los estragos de estar todo el día sentado, comiendo y sin mucha actividad física.

¡Párate!: El pasar muchas horas sentado puede afectar tu circulación y causar más adelante problemas cardiacos o estéticos como las famosas várices. Intenta levantarte y estirarte cada hora; esto, además de ayudar a tu salud, será una buena oportunidad para tener algo de actividad física. Te recomiendo hacer todo lo que puedas para caminar: desde dejar tu carro en la siguiente cuadra, hasta evitar el elevador o escaleras eléctricas.

Tomar constantemente agua natural: El agua entre sus propiedades como oxigenador del cuerpo, también nos ayuda a desechar esos excesos que muchas veces no necesitamos; nos ayuda a mantener un estado de saciedad y con esto evitando la chatarra que en muchas ocasiones podemos llegar a injerir.

Prepara tus alimentos: Muchas veces es difícil llevar esta tarea, pero sin lugar a dudas es lo más recomendable. Llevar tu dieta a la oficina evitará que comas toda esa comida con muchos carbohidratos y grasas que no necesitamos. Intenta consumir manzana como snack por su alto contenido en fibra que, en juego con el agua, te ayudarán a no tener tanta hambre además de llenarte de energía.

Mantén una postura correcta: anteriormente ya les había comentado cuál era la postura correcta de utilizar el ordenador cuando pasábamos muchas horas enfrente de él. El mantener la espalda baja bien recargada nos evitará problemas más adelante, además de que una buena postura también ayuda a tener una buena oxigenación.

Estírate: Quizá te tachen de payaso, pero yo prefiero eso a ganar unos kilitos por por desidia de hacer un poco de deporte.