Luis Miguel grabó un comercial donde se habla de las bondades turísticas del puerto de Acapulco, donde él por muchos años tuvo una lujosa residencia.

Se asegura que el Sol no cobró un centavo por dicho comercial, y que llegó a un acuerdo con el gobierno del estado de Guerrero, para que le condonaran la deuda del pago de servicios que tenía desde hace 10 años por su propiedad, que estaba prácticamente abandonada.

Se rumora que gracias a éste arreglo entre el cantante y el gobierno estatal, por fin se pudo vender la lujosa casa por la que Luis Miguel recibió la cantidad de 106 millones de pesos, sin que haya una versión oficial al respecto.