A pesar de que Naomi Watts es una de las intérpretes más cotizadas de la industria cinematográfica estuvo muy cerca de renunciar a su sueño al no obtener ningún papel durante su desembarco en Hollywood.

«Cuando tenía 20 años pensé muchas veces que no había nada más que pudiera hacer para trabajar en el cine y me resigné a ser una simple actriz de alquiler», afirmó a la revista InStyle después de confesar que se planteó buscar un trabajo estable que le reportara ingresos fijos mensuales.

Hoy en día, esta experiencia todavía le sirve a la artista para buscar una fuente de motivación que le ayude a luchar por ciertos papeles y a mejorar en el ámbito profesional.

«Todo ocurrió exactamente como debía ser. Si hubiese alcanzado el éxito siendo joven probablemente hubiera tomado decisiones terribles. He trabajado muy duro para todo. Nada ha sido fácil para mí. Nunca me ha tocado la lotería, ¿entiendes? No soy ese tipo de persona», reveló.