La popular cantante admite que le está costando sudor y lágrimas seguir al pie de la letra la exigente dieta y las sesiones diarias de ejercicio a las que se viene sometiendo desde hace meses, una dinámica que se explica por las necesidades físicas de los próximos espectáculos que ofrecerá en la ciudad de Las Vegas.

Aunque está decidida a cumplir con sus obligaciones para ponerse a punto y exprimir al máximo su potencial, Britney Spears revela que sufre grandes luchas internas para mantenerse alejada de aquellas comidas calóricas que tanto le gustan.

«Como unas seis veces al día, por lo que no siempre acepto de buena gana que haya productos que ya no puedo ingerir por culpa de mi dieta. Me encanta comer, esa es la verdad, pero tengo que reducir las cantidades por mis nuevos compromisos profesionales. Por una parte me siento físicamente muy bien, sobre todo me veo a mí misma más ligera, pero claro que a veces me gustaría comerme un buen trozo de pizza o unas patatas fritas. Se sufre mucho cuando hay que contenerse», aseguró la princesa del pop al portal E! News.