Esta película no se anda con rodeos y su mensaje y trama es claro y directo, ¿es nuestra protagonista culpable o no, de asesinar a su mejor amiga? Aquí lo interesante es descubrir cada uno de los sucesos que han llevado a que Dolores Dreier, una joven de 21 años que vivía a plenitud su vida y adolescencia, se encuentre ahora en un largo y tedioso proceso judicial, que, a diferencia de muchas otras cintas que abordan esto y se enfocan en contar el melodrama y el suspenso desde la sala de un tribunal, Acusada deja un poco de lado eso, pues a decir verdad, son pocas las escenas en las que la joven y el elenco se desenvuelven frente a un juez, aquí lo importante es conocer cómo esta situación ha afectado a cada uno de los integrantes de la familia de Dolores, en especial ella, que ha sido orillada a vivir bajo 4 paredes, evitando lo más posible andar a la luz pública para evitar el ser juzgada y señalada por las personas de su ciudad, y es aquí donde encontramos otro de los puntos importantes de la película, entender como hoy en día juzgamos tan premeditadamente a las personas, sin conocer ha detalle la realidad que viven.

Les contaré un poco la historia, Dolores Dreier vive la vida de una joven estudiante hasta que su mejor amiga, es brutalmente asesinada. Dos años después, ella es la única acusada por el crimen en un caso de gran exposición mediática que la ha puesto en el centro de la escena: todo el mundo tiene una opinión acerca de su inocencia o culpabilidad. Dolores se prepara para el juicio aislada en su casa, mientras la familia funciona como un equipo dispuesto a todo para defender a su hija. Pero a medida que el proceso avanza y la presión aumenta, los secretos y la sospecha aparecen en el seno familiar. Acorralada por la evidencia, Dolores deberá enfrentarse a sus propias dudas sobre lo que verdaderamente ocurrió.

Dentro del país en el que esta cinta fue filmada, Argentina, se tenía una duda con respecto a la actriz protagonista, Lali Espósito, pues generaba mucha incertidumbre si la joven cantante podría realizar de manera exitosa un personaje complejo y diferente, pero cabe resaltar que cumple con su papel, a su manera, ya que logra crear una estructura psicología para su personaje que es creíble, pues aunque no habla mucho, su gesticulación, mirada y andar desangelado, te generan la empatía necesaria para adentrarte en la historia y esperar la resolución final, aunque también no se puede quitar el hecho de que hay escenas en las que la joven pierde lo que había logrado en su arco dramático. Los demás personajes cumplen con su papel, en especial el abogado Daniel Fanego, que logra manejar a un abogado frio y calculador, justo lo que necesita Dolores para salir de todo este embrollo. El padre interpretado por Leonardo Sbaraglia logra matices interesantes en su personaje, pues aunque es el justo tutor dedicado a salvar a su hija, del otro lado encontramos su pensamiento errático sobre la veracidad que cuenta Dolores, y sobre todo un pasaje en el que cuenta, que si ella es encontrada culpable, la dejará fuera de su vida.

Uno de los más grandes aciertos que encontramos es el de la incorporación del mexicano Gael García Bernal, pues aunque su participación es efímera (algunos minutos nada más), logra crear la escena más impactante e importante de la historia, pues su personaje que es un periodista ávido por descubrir la verdad, logrará exprimir una situación tensa y brillante con Lali, pues ésta soltará una declaración vital, que termina por generar el climax necesario para descubrir la inquietante verdad.

Uno de los grandes problemas es que la película realiza un formato convencional para desenvolver su trama, no hay situaciones que generen emociones memorables y solo se cumple con el cometido de ejecutarla bien, pero hasta ahí, y es algo desafortunado, pues había bastantes ingredientes para crear una producción trascendental en la cinematografía sudamericana, y la anécdota queda todavía más arruinada pues en el último acto se cae lo construido, dejando un final con sabor amargo, abierto y extraño, utilizando una metáfora poco estilizada y sin sentido.

En términos generales, Acusada es una cinta interesante para mirar, para comprender la psicología que se vive en el seno de una familia de clase acomodada cuando uno de sus miembros está bajo proceso judicial por asesinato. Sin esperar mayores emociones, la cinta cumple su cometido, pero no trasciende y quedará en el anecdotario de las cintas que miré alguna vez, pero que ya olvidé.