CIUDAD DE MÉXICO (17/JUN/2015).- La visión estética, la curiosidad científica y la universalidad de dos figuras clave del Renacimiento, Miguel Ángel Buonarroti y Leonardo Da Vinci, llegan a México a través de las dos exposiciones que prepara el Museo del Palacio de Bellas Artes de la capital. 

Las muestras «Miguel Angel Buonarroti. Un artista entre dos mundos» y «Leonardo Da Vinci y la idea de la belleza», que estarán abiertas al público desde el 26 de junio, recogerán obras originales de los artistas, vinculándolos con su legado en la Nueva España y el México independiente. 

Los mexicanos podrán contemplar piezas que, en ocasiones, ni siquiera están disponibles para los visitantes en sus lugares de origen, ya que no se exponen «por razones de conservación», indicó hoy en rueda de prensa el titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa.

Es el caso de «El códice del vuelo de las aves», el estudio sobre el vuelo ideado por Da Vinci (1452-1519) que sintetiza la capacidad que tenía el artista para analizar la realidad a través de su observación. 

Otra de las creaciones a destacar entre las 11 obras del italiano (a las que se añaden cuatro de su círculo) es el «Estudio para el ángel de ‘La virgen de las rocas'», boceto con el que Da Vinci trabajó los rasgos del ángel que más adelante plasmaría en los cuadros hospedados en el Louvre de París y en la National Gallery londinense. 

Por otra parte, la exposición dedicada a Miguel Ángel (1475-1564) reúne dibujos, óleos, documentos, bocetos que empleó como preparación para las pinturas de la Capilla Sixtina y esculturas como el «Cristo Giustiniani», una obra en la que el artista dejó de trabajar por un defecto del mármol y que, se dice, terminó Bernini. 

Además de las 30 obras extraídas entre la producción de Buonarroti, estarán presentes otras 45 que denotan su influencia en México. 

Eso sí, la muestra se ocupará de descartar la idea del arte nacional como uno «subsidiario» y a cambio lo introducirá enfatizándolo como un arte con valor en sí mismo, subrayó el curador de la muestra, Luis Javier Cuesta. 
Así, el legado de Miguel Ángel es perceptible en trabajos de, entre otros, Andrés de Concha, Bernal Díaz del Castillo y Baltasar de Echave Orio. 

Las exposiciones quieren vincular a ambos creadores con el concepto de «artistas universales», y reflejar cómo fueron «dos hombres con una visión científica» de la realidad, tratando de encontrar en la naturaleza «las respuestas de la vida», recordó Tovar y de Teresa. 

El director de Conaculta auguró a las exposiciones una buena cifra de visitas, dado el éxito que tuvo hace unos meses «Leonardo, Rafael, Caravaggio: Una muestra imposible», basada en reproducciones digitales de dichos artistas y que acaparó más de 200 mil asistentes. 

La muestra de Da Vinci cerrará sus puertas el 23 de agosto, mientras que la de Miguel Ángel hará lo propio un mes más tarde, el 27 de septiembre.