La mañana del 11 de septiembre de 2019, Jaime, un amigo de doña Margarita, una mujer de la tercera edad, decidió visitarla en su domicilio de la colonia Merced Balbuena; hacía días que no la veía y a pesar de que preguntó a sus vecinos, ninguno la había visto.

Jaime era uno de los pocos que conocía bien a doña Margarita, sabía por ejemplo que era viuda y que sus hijos la fueron abandonando a medida de que la veían envejecer y llenarse de enfermedades; ninguno quería cargar con ella y con lo que representaba mantenerla.

De por sí Margarita salía poco y lo hacía sólo para lo más elemental, como ir a la tienda a comprar para prepararse de comer. Sin embargo, esta vez habían pasado como dos meses sin que la señora diera rastros de vida.

Jaime sabía que vivía en depresión por la ausencia de sus hijos, y que a veces se pasaba las noches en vela llorando por su soledad.

Margarita fue hallada sin vida al interior de un domicilio, al parecer a consecuencia de una enfermedad; los primeros informes de la policía señalan que su cuerpo quedó sobre un colchón entre varias cobijas, almohadas y piezas de ropa en condiciones insalubres.