GUADALAJARA, JALISCO (18/JUN/2015).- La obra del artista zacatecano Alejandro Nava regresa al Museo de las Artes (Musa) en una exposición que, bajo el nombre de “Ironías de la soledad” y la curaduría de Ricardo Duarte, actual titular de la Secretaría de Cultura municipal, representa no sólo un homenaje al artista —quien falleció en febrero de 2014—, sino una oportunidad de apreciar su trabajo más reciente.


La muestra se conforma de 22 esculturas en placa de acero y lámina galvanizada, y 32 óleos de pequeño y mediano formato; en estas obras, refiere el curador, se distingue en Nava “un espíritu libre, sin ataduras ni etiquetas”; pues si bien se formó en la tradición de arte abstracto en Zacatecas —donde destacan Manuel Felguérez y los hermanos Coronel—, “su obra siempre estuvo dispuesta al cambio”.

Fue en 2003 cuando Nava expuso por vez primera en el Musa —también con la curaduría de Duarte—, pero ahora estas piezas dan cuenta de su vinculación con la escultura y temas con un trasfondo “más realista” que, además, representan poco menos del 30% de una serie en la que el artista laboró “previo a su partida”.

Nava puede ser considerado “heredero de la escuela de Lilia Carrillo” y, en esta última etapa de producción siempre se mostró “dispuesto a regresar al origen” y desarrollar las piezas “como un ejercicio personal e introspectivo”.

Esa “cercanía” con el discurso de Carrillo “fluyó con mayor potencia”, dice Duarte, lo que le hace admitir que dio con un artista “que no tenía condicionamientos de tiempo o de un mercado, que tenía una necesidad de exploración no sólo en el ámbito de la pintura sino, además, en el ámbito del desarrollo individual y personal, donde podía revisitar sus fantasmas y resignificar su propuesta entera”.

Cotidianidad e ironía

Esta es la primera exposición de Alejandro Nava tras su fallecimiento y la primera que muestra su última serie de piezas, organizada en tres núcleos temáticos que refieren, primero, a “la urbe y el individuo”, una segunda que representa “la resignificación de lo cotidiano” y, finalmente, “la despedida”, explica el curador Ricardo Duarte, obras “llenas de su proceso reflexivo, que muestran una postura siempre irónica”.

Por otra parte, el Musa —por conducto de su directora, Maribel Arteaga— reconoció el apoyo decidido que, para la realización de “Alejandro Nava: ironías de la soledad”, se tuvo por parte de la familia del artista y de su agente, Cristina Vázquez, quien se declaró “absolutamente convencida de la trascendencia de la obra” de Nava y, en un momento difícil, aconsejó a sus familiares asegurar y mantener la obra supérstite en su taller de Zacatecas.

“Alejandro Nava: ironías de la soledad” se inaugura esta noche, y se exhibirá en las salas 8, 9 y 10 de la planta alta del Musa (Av. Juárez 975, Zona Centro) hasta el próximo 4 de octubre.