A la hora que daban a conocerlo como ganador en los premios paralelos, Everardo González se encontraba a cientos de kilómetros de donde se desarrollaba la Berlinale, uno de los tres festivales más importantes del orbe. El cineasta trabajaba en Finlandia, luego de estar en la premier alemana de La libertad del diablo, documental que aborda a víctimas y victimarios de violencia en México.

Vía internet se enteró del galardón Amnistía Internacional al trabajo que le llevó cinco años de su vida. «Me hace sentir que la película sigue siendo congruente, espero que abra una discusión importante», dijo vía mensajes en la red social Facebook.

Mediante un comunicado de prensa el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) felicitó al realizador por su galardón en la Berlinale, encuentro cinematográfico que comenzó el pasado 9 de febrero y concluye este 19.

En «La libertad del diablo» González retrata el dolor y miedo de quienes fueron violentados y de quienes cometieron alguna acción de violencia; el documental fue producido por Inna Payán y Roberto Garza y comenzó a gestarse como proyecto desde 2012. Después de su paso por la Berlinale, el filme se proyectará en Cartagena, Colombia, y regresará a México para su exhibición en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

«Este premio es chingón, es Amnistía Internacional, tiene más que ver con lo que hago, estoy contento», señaló brevemente González. El egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica es un director, productor y fotógrafo de cine documental mexicano; entre sus documentales están Las leyendas del artegio y El cielo abierto, además de Los ladrones viejos, sobre carteristas y ladrones de antaño, entre ellos, el hombre que robó en la residencia del presidente mexicano en funciones, Luis Echeverría Álvarez.

Por otro lado, Esteban Arrangoiz recogió el Oso de Plata a Mejor Cortometraje por Ensueño en la pradera. La cinta sigue a un migrante mexicano que dejó el «sueño americano» para regresar a vivir una vida sencilla y encontrar violencia y corrupción.

En la rueda de prensa tras la gala de entrega de premios, Arrangoiz denunció que su país vive una etapa «muy oscura» marcada por la violencia que se está grabando en el imaginario de los niños, al tiempo que llamó al Gobierno de su país a invertir más en educación y cultura como «única manera de salvar a las nuevas generaciones» de esta lacra.

En la cinta, en la que un joven regresado de Estados Unidos conversa en el campo con una chica que nunca ha dejado México, Arrangoiz recurrió a la mezcla ficción y documental como apoyo para contar su historia.