México, D.F.- En 2001, el mundo de la animación volteó a México luego de que se entregara el Premio Jean-Luc Xiberros a la Mejor Ópera Prima en el Festival International Du Film D’ Animation Annecy ganado por René Castillo y su cortometraje animado «Hasta los huesos».

A partir de entonces, México no ha dejado de impresionar con su animación de temáticas sombrías y su supuesta fascinación con la muerte.

En su edición de 2014 (del 9 al 14 de junio), Annecy recuerda con nostalgia cortometrajes en la técnica de stop motion que han atravesado un importante circuito de festivales, a través de un programa titulado «México, la danza de los muertos», con la presencia de los directores.

Se trata de una curaduría especial del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy a patir de la solicitud de Pixelatl, la asociación dedicada a difundir creatividad mexicana en el mundo.

«El programa presenta una selección de lo mejor de los cortometrajes stop motion que han salido de México en los últimos 15 años. Aunque el corto ‘El síndrome de la línea blanca’ de Lourdes Villagómez se separa un poco del resto, por su radiante fotografía y el uso de pixilación; la principal característica de esta selección sigue siendo bastante sombría», dijo Marcel Jean, Director Artístico del Festival International Du Film D’ Animation Annecy.

No es coincidencia que el corto mexicano que compite en la Selección Oficial de Annecy, «El modelo de Pickman» de Pablo Ángeles, comparta el toque fantástico y macabro. Se trata de un cortometraje con un nivel técnico sin precedentes en México (normal, considerando que ha trabajado en proyectos de Guillermo del Toro, Peter Jackson y Lucas Films), que le da profundidad 3D a la estética stop motion.

vmp