Por Olga Borobio. Corresponsal

Berlín, 24 Oct (Notimex).- El director mexicano Miguel Salmón del Real regresó cuatro veces al escenario a petición del público con sus aplausos al término del concierto en el Teatro de Trier, de Alemania, donde dirigió a la Orquesta Filarmónica de esa ciudad.

En entrevista con Notimex, el director titular de la Orquesta Sinfónica de Michoacán comentó que viajar a Alemania a invitación del Teatro Tier para dirigir a una orquesta alemana con un repertorio que incluyó a dos compositores mexicanos fue una experiencia muy enriquecedora.

“La gente (el publico alemán) recibió muy bien cada pieza, cada obra, cada composición. Desde la primera pieza, el aplauso ya fue especial, les gusto muchísimo”, dijo. Esa primera pieza fue “Redes” del compositor mexicano Silvestre revueltas.

La segunda fue la premier del concierto para viola del compositor mexicano radicado en Alemania, Arturo Pantaleón, quien también estuvo presente en el Teatro de Trier. “La recepción (por parte del publico alemán) de ese concierto también fue increíble”, señaló Salmón del Real.

El teatro estuvo lleno, se ocuparon los 622 asientos de la “Casa Grande” de ese recinto, que es su sala principal. “Creo que hubo un consenso entre el publico, con la orquesta que tocó de primera. El público se abrió, se entregó al igual que la orquesta”.

Comentó que “cada orquesta tiene una personalidad distinta y además cada país tiene un sistema diferente, y aunque hay tantas cosas en común, como el guión musical, que es la partitura, hay una manera de aproximarse al mismo guión en forma distinta”.

“Las diferencias más notables a veces son estructurales: los métodos de trabajo, las agendas de ensayos en la organización”, apuntó Salmón del Real al contrastar a las dos orquestas: la de Michoacán y la de Trier.

Dijo que “definitivamente” podría afirmar que los músicos de la orquesta de Trier pudieron fluir al interpretar la música de Silvestre revueltas y de Arturo Pantaleón.

“Les encantó la música nueva, que no conocían”. En la primera parte del concierto también se interpretó con mucho éxito piezas del compositor venezolano Aldemaro Romero, agregó.

En la segunda parte, Salmón del Real dirigió una pieza de repertorio de Antonin Dvorak, su octava sinfonía, que es ampliamente conocida en Europa, “es una obra maestra, poderosísima, que conoce la Orquesta de Trier pero que no habían tocado en seis años”.

“Ellos mismos dijeron que la habían tocado con un temperamento especial”, dijo.

Señaló que “la ejecución de todas la piezas, del repertorio, fue impecable por parte de la orquesta de Trier, fue exacta pero también muy musical. Ese suele ser mi objetivo: una interpretación pulcra pero lejos de la rigidez, que sea flexible y que sea muy musical”.

“Fue una interpretación de excelencia. Estoy muy orgulloso y muy satisfecho y me voy muy entusiasmado de regreso a México”, agregó.