El chocolate tiene excelentes propiedades para el corazón: esta es la conclusión de los trabajos presentados en Chicago en el Congreso de la Asociación Americana para el Corazón.

No todos los chocolates son iguales…

Este alimento mejora el funcionamiento de los vasos sanguíneos pero no cualquier chocolate: sólo son eficaces los más ricos en unas moléculas especiales, los flavonoides. Estos compuestos, presentes de manera natural en el cacao, tienen efectos positivos en nuestros vasos sanguíneos. Sin embargo, se conservarán en mayor o menor medida en función de los métodos utilizados para transformar los granos. De hecho, los científicos han conseguido demostrar que el consumo de 46 g al día (¡media tableta!) de chocolate rico en flavonoides refuerza la pared de las arterias y su elasticidad.

¡Como una aspirina!

Esto confirma los resultados de los estudios anteriores que señalaban el importante papel del chocolate en el mantenimiento de un buen flujo sanguíneo. Otros estudios han comparado incluso este alimento a una aspirina natural, debido a los efectos similares que produce en las plaquetas de la sangre: el cacao permite disminuir la formación de coágulos. Sin embargo, para beneficiarse de las ventajas que el chocolate proporciona a nuestra salud, hay que encontrar aquellos que son ricos en flavonoides y además de chocolate hay que consumir otros alimentos que contengan grandes cantidades de este compuesto, como frutas, verduras o… ¡vino tinto!

¡Sin excesos!

En cualquier caso, los científicos señalan que el consumo de tabletas o trufas no debe ser excesivo ya que el chocolate está constituido por materias grasas y su valor calórico sigue siendo elevado, aunque se trate de ácidos grasos insaturados que permiten reducir el colesterol malo. Una alimentación buena para el corazón debe ser ante todo variada y equilibrada. Aunque no hay que negarse un capricho de vez en cuando…