Durante el partido inaugural de Los Diablos Rojos de México, Marjorie de Sousa, fungió como madrina y dio una firma de autógrafos que le permitió convivir con sus fans.

“No, yo soy un angelito, mírame las alas… los diablitos son ellos, se tienen que portar muy bien, yo soy una angelita”, dijo luego de que varios hombres parecían tenerle miedo a la actriz, al no quererse acercar a la hora de las fotos, incluso hasta un militar le confesó que su esposa lo iba a regañar, como pasó con Gabriel Soto hace unos días con Geraldine Bazán.

“No digas eso, mira que pasan muchas y me metes en problemas, aquí hay mucha gente y podría salir en todos lados”.

Entre broma y broma, la actriz salió del lugar sin querer dar declaraciones por recomendación de su manager, quien cuando escuchaba una pregunta sobre cómo toma todo el apoyo que ha recibido en redes sociales, luego de las críticas de Geraldine Bazán por subirse a los hombros de Gabriel Soto.

“Yo estoy feliz, tenemos que apoyar a los Diablos… arriba los Diablos”, dijo sin querer tomar al toro por los cuernos respecto a las palabras de Geraldine.