El tambaleante e inestable matrimonio de Pablo Montero y Carolina Van Wielink, luego de muchas dificultades, ha llegado a su final. Cuentan que hace quince días Caro decidió abandonar el hogar que compartía con el actor, por el motivo de que ya estaba cansada de sus infidelidades y su conducta sexual compulsiva.

La gota que colmo la copa se dio a finales de junio, cuando una revista popular   capto al también actor dándose de muy gallo con cuatro prostitutas en un hotel del DF. Fue en ese preciso momento cuando la pareja de Pablo decidió agarrar sus maletas y las de sus dos hijas.

Después de todo, justamente el mismo dia, el cantante llegó a su hogar pasadito de tragos; la sorprendió, y luego de una discusión verbal muy airada, la cacheteó, dejándola muy aterrorizada. Según informaron las fuentes.