BANGShowbiz.- Antes de convertirse en una estrella internacional de la música, el cantante Miguel Bosé fue uno de esos muchos jóvenes que un buen día deciden hacer la maleta para conocer el mundo y buscarse la vida lejos de casa, lo que en su caso le llevó a terminar trabajando en una hamburguesería de la capital británica.

«Mi primer trabajo fue vendiendo hamburguesas en South Kensington, Londres», explica el intérprete a Billboard, donde revela además cuál fue el momento en el que se dio cuenta de que por fin había logrado triunfar en la música: «Estaba en el coche y pusieron (la canción) ‘Linda’ en la radio. Fue como una experiencia extracorpórea, era tan raro y tan emotivo. Escucharte a ti mismo al mismo tiempo que lo hacen millones de personas. Es un sentimiento muy particular».

Bosé ha amasado una fortuna considerable desde los tiempos en los que trabajaba sirviendo comida rápida, pero eso no le ha convertido en una persona derrochadora o aficionado a los lujos extravagantes.

«No tengo la mentalidad de derrochar (comprando) cosas para mí. Si no es para compartirlas con los demás, no siento ningún deseo hacia las cosas materiales: coches, relojes o cosas así. Prefiero salir a cenar por ahí con mis amigos o viajar con ellos», añade.