La personalidad encantadora y sencilla de José Manuel Figueroa se transformó. A una semana de la muerte de su querido padre Joan Sebastian, el cantante ha tomado el control de la obra artística de su famoso progenitor y se ha distanciado de su hermano Julián, al grado de intentar desplazarlo.

De acuerdo a fuentes cercanas a los Figueroa, José Manuel se ha fijado como propósito desplazar a su medio hermano.

Contrario a la lógica de la protección que el hermano mayor debe brindar a los que le siguen, en esta ocasión el intérprete de Rosas y espinas ha puesto distancia sin importar las difíciles circunstancias que el jovencito atraviesa con la pérdida de su padre.

Ya durante el largo funeral del llamado Huracán del sur se notaba cierto alejamiento entre los hermanos. En la mayoría de los comentarios de José Manuel al hablar sobre el deceso, hacía referencia al acompañamiento del hijo a su padre en los últimos minutos de vida, aunque pocas veces se refirió a su hermano, a pesar de que éste estaba presente la tarde del lunes en el rancho Cruz de la Sierra, en Teacalco, Morelos.

Sin embargo, la situación que terminó por confirmar la nueva postura de Figueroa ante Julián fue el condicionamiento impuesto por el primero a un programa de televisión.

Figueroa condicionó un enlace a cambio de omitir el nombre y la imagen de su joven consanguíneo. Ni los conductores de la emisión, ni los invitados podían hacer referencia al muchacho.

Por otro lado, fuentes de la industria discográfica confirmaron que será Figueroa quien se encargue de controlar la obra artística de Joan Sebastian.