Bajo la batuta de Magda Rodríguez, en 2016, llegó a la pantalla mexicana Enamorándonos, un programa de la empresa colombiana Teleset, que tiene como principal objetivo encontrar el amor.

Su debut en Caracol Televisión fue un rotundo éxito, por lo cual, TV Azteca adquirió los derechos televisivos para México y puso en manos de Magda Rodríguez la encomienda de colocar el reality show como uno de los favoritos de la audiencia.

Y, aunque al inicio se tenían más dudas que certezas, el programa fue colocándose entre los favoritos gracias a la conducción de Carmen Muñoz, quien se consolidó en los medios de comunicación gracias a su empatía con los seguidores de la emisión, mismo caso que Adrián Cué, que tras ser parte del grupo Mercurio encontró en la televisión una nueva oportunidad para brillar.

Del canal 7 pasaron al 13 (ahora Azteca Uno) y en un horario estelar, dejando de lado las telenovelas, un hecho que pocos esperaban pero que se hizo realidad.

Luego de varios meses en una auténtica luna de miel, donde los números del rating estaban por lo cielos, la duración pasó de una hora a dos y media, y se crearon varios personajes “idolatrados” por los seguidores, como la Bebeshita, Óscar, Rorro, etc… todo terminó.

La salida de la propia Magda Rodríguez de la emisión para regresar a las filas de Televisa (para tomar Hoy) fue un golpe importante para Enamorándonos, que decidió hacer cambios sustanciales que terminaron por echar a la basura lo ganado.

Uno de ellos y el más notable fue darle todo el peso del programa a los participantes, es decir, poner a exparticipantes como consejeros (ni de su vida) y hacer crecer a otros (que ni su nombres quedaron grabados) como protagonistas…

En fin, para que gastar líneas en un programa que inició como un éxito televisivo y terminó en un rotundo fracaso.

Por cierto, de acuerdo a fuentes en la televisora del Ajusco, ya hay un ultimátum… si el programa no aumenta su rating, en mayo termina ¡bateado!