Como si no tuviera suficientes problemas legales, Juan Gabriel enfrenta nuevas demandas de carácter laboral por parte de varios exempleados del albergue infantil Semjase, escuela internado que el cantante decidió cerrar en julio pasado tras casi 28 años de actividades.

Fuentes de Ciudad Juárez, localidad en la que Alberto Aguilera fundó el Semjase como agradecimiento a las oportunidades brindadas en su juventud, la estrella ha sido demandada por despido injustificado al menos por dos de los treinta trabajadores de la escuela. “Se trata de uno de los vigilantes y al parecer también hay otra por parte de una exmaestra. Parece que se trata de gente que lleva muchos años trabajando en el lugar”, cita el testimonio ofrecido por uno de los benefactores de la institución durante los años recientes.

TRISTE FINAL

Según el informante, el final de la relación de la institución con su personal fue muy accidentado. “Alberto (Juan Gabriel) decidió que el lugar se cerraba, envió a la señora Puentes para avisar a la subdirectora, ésta a su vez les comunicó la situación a los trabajadores, a quienes en ese momento se les debía mucho dinero por pagos retrasados, a eso hay que agregarle que como el cierre fue tan abrupto tampoco hubo una liquidación, entonces era lógico que se generaran varias demandas”.

La fuente explicó brevemente la operación de la administración del lugar. “Durante muchos años Juan Gabriel depositaba primero 15 mil y luego 25 mil dólares, el dinero se le entregaba a Alejandra, la subdirectora, pero desde 2010 la ayuda se canceló y ella tuvo que hacer frente a la situación, se movía para conseguir dinero, hubo gente que le ayudamos. La prioridad siempre fue conseguir dinero para que los niños comieran, algunos sueldos se empezaron a retrasar, pero a los maestros no les importó porque quieren mucho al proyecto”.

DEFRAUDADOS

Al final, el testimonio refiere que los colaboradores se sienten defraudados por la actitud del llamado Divo de Juárez. “Después de tantos años no les dieron ni una liquidación, ni las gracias, ni una explicación ni nada. Todos se quedaron con la impresión de que el cierre del lugar se realizó de esa forma para no cumplir con las obligaciones de la ley, además de los pagos pendientes”, concluye la fuente.